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Saquean 77 cajas de seguridad de la sede del Banco Macro en Santa Fe

Los ladrones ingresaron el sábado a la noche y estuvieron cerca de ocho horas. Hay dos detenidos. El botín no se puede calcular, pero cada unidad está asegurada en 50 mil dólares.

Lunes 10 de Septiembre de 2012

Santa Fe. — Al menos 77 cajas de seguridad fueron saqueadas en un millonario atraco al Banco Macro ubicado en la peatonal San Martín de la capital santafesina. Aunque al cierre de esta edición las autoridades de la entidad bancaria no habían cuantificado el botín —algo prácticamente imposible al tratarse de cajas de seguridad— se estima que el monto sería millonario. Según los primeros datos de la investigación, los ladrones permanecieron unas ocho horas en el edificio luego de ingresar cerca de las 20 del sábado y reducir a dos vigiladores privados.

Si bien los ladrones intentaron acceder al tesoro de la entidad, no pudieron concretar esa parte del plan. Al conocerse el atraco, ayer a la mañana, la policía montó un operativo cerrojo que al cierre de esta edición había arrojado dos detenidos y el hallazgo de un auto en el que presuntamente se movilizaron los ladrones.

En este marco, muchos clientes de la entidad desfilaron ayer por la sede con la intención de informarse sobre la suerte de sus ahorros. En este sentido, el Banco Macro dispuso una línea 0-800 para que los titulares de cajas de seguridad puedan coordinar entrevistas (ver aparte).

Emblemático. El atraco, uno de los más resonantes registrados en la capital santafesina, fue en un enclave emblemático. Es que la sucursal del Banco Macro de San Martín al 2400 linda con la sede local del Banco de la Nación Argentina que hiciera de escenario del caso Fendrich. El edificio está ubicado a unas dos cuadras de la sede del Ministerio de Seguridad provincial.

Según consignaron ayer fuentes allegadas a la investigación, los ladrones ingresaron al local bancario por una ventana de los fondos del edificio que dan a un estacionamiento. Allí colocaron una escalera de metal, sortearon los muros y accedieron al patio trasero del banco situado en el centro de manzana.

Los investigadores explicaron que el patio cuenta con una ventana enrejada que da a las cajas de atención al público y que fue violentada por los ladrones. Una vez dentro del sector de cajas, el siguiente paso fue reducir y maniatar a dos guardias de seguridad.

Asimismo, otros dos empleados del sector logística que llegaron alrededor de la medianoche a la sede de la entidad también fueron sorprendidos por los delincuentes que los retuvieron junto los vigiladores. Al parecer, uno de los ladrones se llevó la camioneta en la que habían llegado estos empleados y, luego de dejarla abandonada a unas cuadras del banco —en Lisandro de la Torre al 2700— se habría vuelto caminando hasta la entidad financiera.

"Se ve que tenían una idea bastante acabada cómo neutralizar los sistemas de seguridad, tanto de alarmas como de cámaras de seguridad", explicó una fuente de la investigación.

Eso le permitió a los ladrones trabajar con tranquilidad —estuvieron unas ocho horas en el lugar— para saquear al menos 77 de las 300 cajas de seguridad existentes en la entidad, cada una de ellas asegurada en 50 mil dólares.

En este sentido, se presume que emplearon herramientas como sopletes con tubos de oxígeno usados para el corte de metal de aleación, sierras circulares y agujereadoras industriales. En principio, esos implementos no fueron abandonados en el lugar.

También se supo que los intrusos intentaron entrar a la bóveda del tesoro pero no pudieron. Prueba de ello es un boquete de medio metro de diámetro que no penetró en la pared más que unos pocos centímetros.

Cerrojo. Las actuaciones judiciales son labradas por el juez de instrucción en turno, Jorge Patrizzi, que a primera hora de ayer efectuó una inspección ocular en la sucursal asaltada.

Por su parte, la policía santafesina montó un operativo cerrojo en los accesos a la ciudad. Pasado el mediodía fue hallado abandonado en la autopista Santa Fe-Rosario, cerca de una zona de countries de Santo Tomé, un automóvil Volkswagen Bora que podría haber sido utilizado por los delincuentes para movilizarse. En este marco, al cierre de esta edición se buscaba un utilitario Renault Kangoo blanco.

Y cuando caía la tarde, luego de una serie de allanamientos en distintos puntos de la ciudad —uno en el barrio Santa Rosa, otro en zona norte y un tercero frente a la cancha de Unión— fueron detenidos dos hombres cuyos datos no trascendieron.

 

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