Edición Impresa

Santos retrocede en las legislativas de Colombia

Su decisión de negociar con las Farc fue al parecer penalizada en las urnas. Su predecesor, Alvaro Uribe, ganaba en el Senado.

Lunes 10 de Marzo de 2014

Colombia parecía darle anoche las espaldas al presidente Juan Manuel Santos y dirigir su atención a su predecesor y mayor crítico, el ex mandatario Alvaro Uribe. La coalición de gobierno que respalda al presidente Santos sufrió un fuerte retroceso frente a la oposición de derecha de Uribe en las elecciones parlamentarias celebradas de ayer.

Con el 73 por ciento de las mesas escrutadas para el Senado de 102 miembros, el opositor Centro Democrático (CD) del ex presidente Alvaro Uribe, obtenía el 15,7 por ciento de los votos. En segundo lugar figuraba el oficialista Partido Social de Unidad Nacional (o "de la U") de Santos, con 13,9 por ciento; luego, el Partido Conservador (PC), con el 12,6 por ciento, el que hasta hace pocos días formaba parte de la alianza de gobierno. Se retiró tras elegir candidata presidencial para las elecciones mayo, con lo que dio la espalda a la aspiración de Santos de buscar en esa fecha su reelección. El cogobernante Partido Liberal (PL) obtenía otro 12,2 por ciento, mientras que el también oficialista Cambio Radical (CR), recababa el 6,6 por ciento. Luego aparecían el opositor izquierdista Polo Democrático Alternativo (con 4,2 por ciento), y los independientes Opción Ciudadana y Alianza Verde, ambos con niveles similares, de alrededor de 4 por ciento.

En el Senado, elegido para el período 2010-2014, la coalición gobernante tenía hasta ahora una cómoda mayoría con 75 de los 102 escaños. Estas se repartían en 25 bancas del Partido de la U, 25 del PC, 18 del PL y siete de CR. Aunque las directivas del PC han pedido a sus miembros que dejen de apoyar al gobierno para que Ramírez sea elegida presidenta en los comicios de mayo, varios dirigentes se niegan a quitarle respaldo a Santos.

Ayer también se elegían 167 miembros de la Cámara de Representantes, cuyo escrutinio es más complejo porque se trata de 33 circunscripciones, mientras que en el caso del Senado hay una única circunscripción nacional para elegir a 100 miembros y una de las comunidades indígenas, que aporta dos escaños. Según datos preliminares de la prensa, con 48,6 por ciento escrutado, en esta cámara se imponía holgadamente el oficialismo. La "U" de Santos lograba 16,8 por ciento; sus aliados del PL, 16,5 por ciento y CR, 9,2 por ciento, mientras que los conservadores reunían 11.6 por ciento. El Centro Democrático de Uribe reunía 5,6 por ciento.

Santos enfrentaba un gran desafío electoral después de haber arrasado en las elecciones legislativas y presidenciales de hace cuatro años. Entonces su coalición centrista eligió a más del 80 por ciento de senadores y representantes. Pero desde entonces el cuadro político ha cambiado. Analistas, candidatos y el propio oficialismo ya admitían en la previa que la coalición sufriría un revés.

Uribe ha capitalizado la desconfianza que genera en una parte de los colombianos la apertura de negociaciones con las guerrillas de las Farc, una iniciativa de Santos. Uribe denuncia que los guerrilleros contarán con impunidad y no pagarán penas de prisión, como sí hicieron bajo su gobierno los paramilitares. El plan de Santos es incorporar a los guerrilleros a la vida política sin que pasen por prisión. También debe enviar al nuevo Congreso la reforma agraria y el tratamiento de los cultivos ilegales, pautados en la mesa de negociaciones con las Farc, que son interesadas directas en los narcocultivos. Los diálogos se vienen celebrando en Cuba —país aliado de las Farc— desde fines de 2012 y buscan dar fin a un conflicto armado que ha dejado más de 200.000 muertos y cinco millones de desplazados en los últimos 50 años. Santos desea pasar a la historia como el pacificador de Colombia. Pero el pasado de las Farc, cuando traicionó a otros presidentes que abrieron negociaciones de paz, hace que muchos miren con enorme desconfianza la actitud negociadora de Santos. De esta desconfianza se nutrió Uribe, quien también usufructuó otra política de Santos: la recomposición de las relaciones con la vecina Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Uribe critica con dureza a Maduro, y a Santos por restablecer lazos que el chavismo había deshecho. Las Farc tuvieron mucho que ver con esas tensiones, dado que el fallecido Chávez era un defensor acérrimo de esta guerrilla comunista colombiana.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS