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Santiago de Chile se deja descubrir

Visitar Santiago de Chile durante algunos días por cuestiones laborales permite entender que hay un mundo por descubrir en algunas cuestiones, mientras que en otras el visitante se encuentra con una realidad no tan lejana a la argentina.

Miércoles 17 de Octubre de 2012

Visitar Santiago de Chile durante algunos días por cuestiones laborales permite entender que hay un mundo por descubrir en algunas cuestiones, mientras que en otras el visitante se encuentra con una realidad no tan lejana a la argentina.

Aquel que viene de otro país de inmediato se da cuenta de que la ciudad tiene pegada como una oblea el sello indeleble de las grandes capitales de Sudamérica. Porque así como le abre un capítulo a la opulencia, con sus edificios y shoppings imponentes en las comunas de Las Condes o Vitacura, donde vive gente con un standard de vida muy elevado, también en el horizonte se recorta otro panorama desde sus entrañas. Porque en esta metrópoli que todo el tiempo hace alarde de su modernidad además se ven a mendigos pidiendo en las calles o cerca de los andenes en las estaciones del metro.

Contradicciones de un mapa social similar al de nuestro país, aunque existe una diferencia que merece remarcarse. Y es que los chilenos todavía pueden vivir con cierta tranquilidad ya que el índice de delincuencia se instala en el ocho por ciento. Por aquí los actos de violencia cotidianos más condenables son los arrebatos o robos en las calles más transitadas y en los horarios picos. Los santiaguinos argumentan que el bajo registro obedece a que el gobierno de Sebastián Piñera aumentó en los últimos tiempos la dotación de carabineros en los puntos neurálgicos de la ciudad en las calles y esa medida fue muy bien recibida por sus habitantes.

"La delincuencia en Santiago está bastante controlada. Existen robos o episodios de violencia, pero es muy raro que ocurran con frecuencia. Uno puede salir de noche a caminar con su familia y lo hace tranquilo. Es común ver en los puntos estratégicos de la ciudad a carabineros y agentes de seguridad supervisando y actuando si es necesario. Esto se da con más asiduidad en un barrio que se llama La Pintana ya que ahí se concentra el mayor índice de pobreza. Son poblaciones, lo que ustedes en Argentina llaman villas de emergencia, que viven en casas prefabricadas que les entrega el gobierno. Pagan impuestos mínimos, pero están en condiciones cómodas y viven con dignidad", relató uno de los guardias de la estación de metro El Salvador, ubicada en la comuna La Providencia, donde se encuentra hospedado el enviado de Ovación.

A su vez, en el contacto cotidiano con sus habitantes hay indicios de sobra para confirmar que Santiago es un lugar aconsejable para tomarse unos días de vacaciones. Es cierto que tiene un dinamismo laboral que impresiona por ese espíritu arrollador consumista de toda gran urbe, pero también existen testimonios de una intensa vida cultural que es otra de sus señas de identidad.

Por ejemplo, visitar el barrio Bellavista causa placer y moviliza sensaciones fuertes. El visitante se topa con restoranes, pubs, galerías de artes y sitios que, según cuentan, eran el centro de encuentro de escritores y poetas, la mayoría ávidos lectores del chileno Pablo Neruda, y de activistas políticos durante la etapa de la sangrienta dictadura de Augusto Pinochet. Justamente en una sociedad bastante conservadora como la chilena, los debates políticos entre los seguidores del dictador y los que repudian su gobierno representan algo más que simples diferencias discursivas. Se nota que el modo de vida y proceder de cada corriente dividen las aguas de un modo taxativo.

Otra escena clásica es trasladarse hacia el casco histórico de la ciudad. Ahí el toque de belleza lo imponen la arquitectura del Palacio de la Moneda (foto), el Museo Histórico Nacional, La Iglesia Catedral y la Plaza de Armas, donde se respira un vigoroso aire al pasado. Como se concentra la vida económica y cívica de Santiago también es habitual codearse con turistas de distintas partes del mundo haciendo revisionismo con preguntas o comprando reliquias relacionadas con monumentos o personalidades que dejaron una huella en este país.

Obviamente que estos viajes relámpagos, en este caso para realizar la cobertura del partido de anoche entre Chile y Argentina, apenas permiten disfrutar en cuentagotas de una ciudad tan fascinante y contrastante como Santiago.

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