Santa Fe: aceptó 13 años de condena por asesinar a una mujer de un tiro
Matías Ceccarossi fue condenado por matar a Aixa Cuello. La pareja de ella había intentado encubrir el episodio

Domingo 24 de Septiembre de 2023

Un hombre fue condenado a trece años de cárcel por el crimen de Aixa Cuello, asesinada de un balazo en el abdomen en marzo del año pasado en la ciudad de Santa Fe. Se trata de Matías Daniel Ceccarossi, de 35 años, quien admitió la autoría del hecho mediante un juicio abreviado homologado por los jueces Martín Torres, Luis Silva y Pablo Busaniche en los tribunales de la capital provincial.

Por el mismo episodio ya había sido condenado por encubrimiento José Andrés Barros, de 26 años. Este joven era la pareja de la víctima y amigo del acusado, y aceptó en un juicio abreviado tres años de prisión condicional como autor de encubrimiento agravado por haber aportado información falsa para desviar la investigación.

Aixa Cuello tenía 22 años, era trabajadora sexual, oriunda de Santo Tomé y madre de un hijo. El martes 29 de marzo de 2022, sobre las 6 de la mañana, Barros y Ceccarossi la llevaron hasta el Hospital Cullen con un balazo en el abdomen. La joven fue operada pero dos horas después murió.

En el hospital Barros relató a la policía que la joven había sido herida por dos hombres que pasaron a los tiros desde una moto cuando ellos estaban en la plaza Arenales del barrio Santa Rosa de Lima. El muchacho añadió que Ceccarossi justo pasó por el lugar en una camioneta y los auxilió.

Pero la investigación de la fiscal de Violencias de Género, Familiar y Sexual Alejandra del Río Ayala determinó que esa versión era falsa. Según reveló la fiscal, “Ceccarossi le disparó a Cuello a corta distancia y delante de Barros”. Unos 45 minutos más tarde la mujer fue llevada al hospital y al ser consultado por los policías “Barros brindó una información falsa sobre lo sucedido”, dijo Del Río Ayala. La coartada esgrimida por la pareja de la mujer comenzó a caerse momentos después del hecho cuando agentes policiales fueron hasta la plaza en cuestión pero no hallaron sangre ni vainas servidas. “Se entrevistó a varias personas y ninguna había escuchado los disparos”, dijo la fiscal.

A esos indicios se sumó otro aportado por la madre de Ceccarossi, que se presentó en una subcomisaría y declaró de manera voluntaria que a su hijo “se le había escapado” un tiro a una mujer.

Además “durante su detención Barros les contó de forma espontánea a los policías que lo custodiaban que Ceccarossi había matado a Cuello y reveló dónde había sido”.

Entonces los policías fueron al pasillo del barrio Barranquitas sindicado por Barros, en una zona conocida como “aguantadero narco”, y “hallaron restos de sangre y un proyectil”. Además, recordó la fiscal, allí “los vecinos manifestaron haber oído el disparo”.

Lo que no trascendió de la información suministrada por la Fiscalía Regional 1 de la ciudad de Santa Fe fueron los motivos y circunstancias en las que Cuello recibió el disparo mortal. Tampoco se explicó por qué no se aplicó la figura de femicidio en lugar de la de homicidio calificado por el uso de arma de fuego.