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San Lorenzo: conocida familia sufrió un intento de secuestro virtual virtual

No llegó a concretarse. Le pidieron a la dueña de una farmacia y ex funcionaria municipal que entregara una fuerte suma por su hijo, que estaba de viaje.  

Martes 02 de Diciembre de 2014

La familia Rodríguez, dueña de la histórica farmacia ubicada en la esquina de Ricchieri y avenida San Martín de San Lorenzo, fue víctima este fin de semana de un nuevo caso de secuestro virtual. La llamada de un anónimo al teléfono fijo de la familia alertó sobre la captura de uno de los hijos de la familia, que estaba de viaje y, para su liberación, se pedía una importante suma de dinero.

Una de las damnificadas por la maniobra extorsiva es Susana López, propietaria de la farmacia y ex secretaria de salud municipal durante la intendencia de Mónica De la Quintana.

El hijo de López, Gonzalo Rodríguez, narró lo sucedido al diario digital SL24: "Fue el sábado a las 10.30. Llamaron al fijo avisando que había tenido un accidente. Hablaron con mi madre, a quien le dieron algunas características de mi vehículo y mías. Le decían que estaba bien, pero muy asustado. En principio mi madre habló con tres personas: uno se hizo pasar por oficial de la Policía Vial, otro por médico y un tercero por mí, que hablaba gritando, llorando y muy actuado. Pedían en todo momento que no cortara la llamada y que no hagan llamadas", contó Gonzalo.

Se dio cuenta. "Por suerte mi madre pidió hablar conmigo y ahí empezó a darse cuenta de las cosas. Primero habló con mi supuesto yo y éste no decía nada, sólo lloraba. Mi mamá pidió otra vez conmigo y pidió las palabras clave de la alarma, que obviamente no se las pudo dar", dijo Gonzalo. En ese momento de lucidez, Susana empezó a resolver la situación. "El secuestrador ahí se presentó como tal y le dijo que no me iba a ver más. Le dijo que le iba a dar un teléfono celular al cual luego debía llamar para acordar cómo entregarles una suma de dinero por mi liberación", contó el joven.

Mientras la situación empezaba a resolverse, pero todavía con los nervios propios de la escena, la familia de Gonzalo trataba de ubicarlo por otra línea. "Efectivamente yo estaba en Entre Ríos y para colmo no tenía señal. En un momento vi varias llamadas perdidas y llamé; y cuando lograron hablar conmigo no creían que era yo", recuerda el joven, ya aliviado.

"Está claro que trabajan con cierta inteligencia porque algunos datos manejan. Está bueno que el caso se sepa para que la gente esté alertada", cerró Gonzalo, en en su testimonio reproducido por el portal del Grupo Agenda.

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