San Francisco: un viudo acorralado por las pruebas
Alejandro Bertotti, el viudo de la mujer embarazada asesinada a puñaladas en la ciudad cordobesa de San Francisco el pasado 8 de julio, espera tras las rejas conseguir un nuevo abogado que encare su defensa de cara a la indagatoria a la que será sometido esta semana bajo la acusación de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por promesa remuneratoria.

Sábado 01 de Agosto de 2009

Córdoba.- Alejandro Bertotti, el viudo de la mujer embarazada asesinada a puñaladas en la ciudad cordobesa de San Francisco el pasado 8 de julio, espera tras las rejas conseguir un nuevo abogado que encare su defensa de cara a la indagatoria a la que será sometido esta semana bajo la acusación de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por promesa remuneratoria. En tanto, mientras la investigación se va haciendo cada vez más hermética, las voces de la calle dejan andar innumerables comentarios sobre la relación entre Bertotti y su esposa muerta, Natalia Vercesi.

"Ahora parece que el matrimonio sólo era una formalidad, una apariencia. La violencia entre ellos no llegaba a los golpes pero la distancia era abismal. El la desvalorizaba y ejercía una presión psicológica muy fuerte sobre Natalia", aseguró un vocero de la pesquisa profundizando la hipótesis de que el crimen fue el epílogo de una relación en la que las infidelidades y los celos eran moneda corriente.

En ese sentido, los pesquisas dejaron trascender que Natalia "no tenía ni siquiera una amiga íntima en la que confiar y compartir secretos". Y también se mostraron sorprendidos porque en la casa de Urquiza 94 en la que vivía el matrimonio "no había fotos en la cual se viera a toda la familia junta", en relación a la hijita de 5 años que tenían.

Abogados y cómplice. Por otra parte, ayer se supo que los defensores de Bertotti, José Buteler y Damián Bernarte, se alejaron de la causa ya que ellos habían sido contratados por el padre de Natalia y, en el caso de que se confirme la sospecha de que fue Alejandro el autor del homicidio entrarían en algun tipo de incompatibilidad.

Finalmente, también trascendió que el día después del homicidio de Natalia, Bertotti se reunió en un pub de San Francisco con Leandro Forti, el joven que se quebró y tras entregarse a la policía confesó haber sido contratado para asustar a la mujer y jurar que él no la mató. En esa reunión, el ex basquetbolista le entregó 4.000 pesos por el trabajo que se sumaron a 1.500 que había recibido con anterioridad. "Bertotti le sugirió que escondiera el dinero, que se fuera de la ciudad y que hiciera silencio". Pero el muchacho no pudo con su genio y se gastó la plata en fiestas con amigos que lo dejaron literalmente de cama. Fue entonces que se enteró por televisión que Vercesi estaba embarazada y eso, dicen los pesquisas, lo llevó a correr el velo a la trágica historia.