Viernes 30 de Septiembre de 2011
Un hombre irrumpió en la tarde de ayer en plena misa en una iglesia de Madrid y mató a una mujer de 36 años que estaba embarazada, para después suicidarse, pero médicos de emergencias lograron salvar al bebé en gestación practicando una cesárea.
El agresor, de 34 años, hirió de gravedad a otra mujer, a la que disparó en el tórax antes de matarse él mismo con un disparo en la boca tras arrodillarse en el altar de la parroquia de Santa María del Pinar, en la calle Jazmín, número 7.El bebé, un varón, fue trasladado al hospital de La Paz, donde permanece en la unidad de terapia intensiva.
La madre de la mujer embarazada, que se encontraba en la iglesia sentada al lado de su hija, ha sufrido un ataque de ansiedad en el momento en que ha visto el tiroteo.
El hombre entró en el templo y disparó "al boleo", según un testigo, impactando en la mujer embarazada y en otra, de 52 años, que está herida de gravedad. Unas 40 personas se encontraban en ese momento en la iglesia justo antes de comenzar la misa de las 20 (hora local, 16 de Argentina).
Según José María Bravo, vicario episcopal de la zona, que confirmó que los hechos sucedieron mientras el sacerdote, Francisco Santos, se cambiaba para iniciar la misa.
"Las víctimas eran feligresas y conocidas en el barrio. Ha sido una pena, mucha pena. Es una falta de respeto a la vida humana", indicó el religioso. Dijo que el agresor "disparó por sorpresa a las víctimas, sin mediar palabra".
De acuerdo con los testimonios recabados en el lugar, el autor de los disparos estuvo merodeando por la zona poco antes del comienzo del servicio religioso.
Después, preguntó en un bar próximo el horario de las misas y entró en el templo, cuyo interior tiene una distribución de asientos en forma de tribuna.
Tras rebasar la primera fila de bancos detuvo junto al lugar en el que se encontraba la mujer embarazada y le disparó a quemarropa en la cabeza en presencia de la madre de la víctima, quien, en estado de shock, empezó a gritar: "Me han matado a mi hija".
Acto seguido, el hombre se adentró unas filas más y baleó a otra mujer, que ha sido atendida de una fuerte hemorragia por uno de los asistentes a la misa, de nombre Jesús.
Después de la segunda agresión, el hombre avanzó por el pasillo otras tres filas de bancos, se postró de rodillas y se disparó en la boca con el arma homicida, lo que le causó la muerte inmediata.
El homicida vestía unas bermudas, un sombrero y tenía una mochila de tenis en la que supuestamente llevaba el arma. l (DPA)