Saludos por el Día del Maestro
Recordando mi niñez, profundo es el recuerdo de los años en la escuela, donde nuestros educadores no nos daban descanso a la hora de prepararnos para el futuro, y, lógico, pensando en...

Viernes 14 de Septiembre de 2012

Recordando mi niñez, profundo es el recuerdo de los años en la escuela, donde nuestros educadores no nos daban descanso a la hora de prepararnos para el futuro, y, lógico, pensando en que seríamos sobre quienes verían sus propios anhelos. Creo igual que deben estar (donde estén) muy orgullosos de haber trabajado para lograr que pudiéramos aprender y crecer. Recuerdo también desde aquella "seño" Lucy que nos atrapaba con sus encantos de genia a la hora de enseñar, que como corolario, además, luego fue quien donó desde su extinguido Cine Alberdi, sus activos para que nuestra Escuela Carrasco tuviera su propio cine. Otras en el recuerdo de 7º de 1970, con las seños Carmen en lengua, Juanita en matemáticas y Celia en ciencias. ¡Qué trío! Pero a la hora de enseñar, sin titubeos, era la hora de enseñar y aparecían como cuidando nuestras espaldas, esperando que nuestra formación intelectual se fuera convirtiendo en la experiencia de vida que necesitábamos para crecer. Es un honor haber tenido maestras de ese tenor ya que hoy con muchos de aquellos que supimos aprovechar aquel aprendizaje somos quizás parte de aquel pensamiento en el que forjaron la enseñanza sobre un sinnúmero de alumnos que supieron concebir. Reflejo en este pequeño homenaje a todos aquellos que como maestros sueñan como ellos en el futuro de los niños, en un mañana donde podamos tener un mejor nivel intelectual, donde la enseñanza realmente llegue a todos.

Guillermo V. Ferreyra