Domingo 02 de Agosto de 2009
El martes 28 de julio y luego de una excelente atención domiciliaria a cargo de un móvil de Ecco, me derivan a la guardia del Sanatorio Parque. Ya de entrada la doctora que había tratado de mejorar mi condición durante un período prolongado en mi domicilio es recibida con prepotencia por el médico de dicha guardia, que le impidió siquiera darle una explicación de todas las prácticas médicas que me había realizado. Luego me evalúan, siempre llamándome por el número de cama, y olvidando que era un ser humano asustado y sufriente deciden mi internación. Luego de varias horas en la guardia, que está organizada pasimamente con 10 camas, sin privacidad ni respeto por la dignidad del paciente (inclusive fui testigo de cómo se gritaban e insultaban entre las mismas personas del personal por motivos ajenos a la medicina), pregunto al nuevo médico que había tomado la guardia cuándo me pasarían a una habitación. Me informa que no había habitación disponible y que debía pasar la noche allí. Desde ese momento no se volvió a acercar ni siquiera para ver cómo estaba. Por supuesto, pedí el alta voluntaria con el acuerdo de mis médicos. El sistema de salud está colapsado. El respeto y la piedad por el otro que sufre, también.
Silvia Fischman
danisil@express.com.ar