Miércoles 19 de Marzo de 2014
El corazón cultural de Europa latirá esta semana al ritmo de Argentina, la patria de Cortázar, Mafalda y el tango que desplegará su potencia creativa como invitada de honor al Salón del Libro de París, una de las cumbres literarias del año.
La invitación al evento, que inaugurará mañana la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, coincide con el centenario de Julio Cortázar (1914-1984), símbolo del romance intelectual entre los dos países y uno de los grandes protagonistas en la edición trigésima cuarta del salón.
Pero Argentina irá más allá del autor de "Rayuela" y exhibirá en París 45 autores y un nutrido programa de más de medio centenar de conferencias, exposiciones y espectáculos para las 200.000 personas que recorrerán la feria hasta su cierre el lunes.
La expectativa en París es grande. "Argentina es uno de los crisoles más prolíficos de la literatura hispanohablante", definió la revista Le magazine littéraire. Los organizadores invitan a conocer a "un país de dimensión continental: diverso y multicultural".
El núcleo de la presentación argentina es un pabellón de 500 metros cuadrados diseñado con forma de cinta de Moebius como símbolo de "las infinitas posibilidades de la literatura".
Cortázar, que vivió en Francia desde 1951 hasta su muerte en 1984, tendrá su homenaje con varios debates y una muestra fotográfica que incluye 15 imágenes inéditas tomadas por la fotógrafa argentina Sara Facio. A lo largo de la feria, el dibujante Miguel Rep irá pintando además un mural con escenas de la vida y obra del autor.
También Quino viajará a París para recordar los 50 años de otra argentina universal, Mafalda, el personaje que le dio proyección internacional. El dibujante ofrecerá una entrevista pública conducida por su colega Rep. Otros homenajeados serán Juan José Saer y el recientemente fallecido Juan Gelman.
La música tendrá sus platos fuertes con conciertos de la cantante de tango Lidia Borda y del acordeonista afincado en París Raúl Barboza. Además se presentará un libro bilingüe con poemas y canciones de Atahualpa Yupanqui, otra figura cumbre de la música argentina que pasó años en Francia.
Mesas redondas, conferencias, entrevistas y exposiciones abordarán temas tan diversos como derechos humanos, dictadura, literatura fantástica y el rico intercambio cultural que desde hace dos siglos une a Argentina y Francia, motivo de otra antología bilingüe que se presentará.
Como ocurrió en 2010 con la participación de Argentina como invitado de honor a la Feria del Libro de Fráncfort, la más grande del mundo, la presentación argentina viene precedida por una polémica en torno a los autores elegidos para viajar a París.
La ausencia de algunos escritores de prestigio como César Aira, Rodrigo Fresán o Marcelo Cohen, la presencia del núcleo duro de intelectuales kirchneristas y la baja a último momento de Ricardo Piglia y Alberto Manguel, dos de los nombres más internacionales de la lista original, abrieron un debate que ya llegó hasta Francia.
"Los opositores argentinos no van a París", tituló el diario Le nouvel Observateur. El director del salón, Bertrand Morisset, negó cualquier tipo de "presiones o criterios políticos". "La disputas locales no nos conciernen", comentó. El experto atribuyó las críticas a "intereses políticos" que van más allá de lo literario.
Más allá de polémicas, la nómina argentina combina nombres de peso como Pablo de Santis, Martín Kohan, Guillermo Martínez y Quino con emergentes como Samantha Schweblin, Selva Almada o Miguel Vitagliano y referentes del kirchnerismo como Ernesto Laclau, Horacio González y Ricardo Forster, presidente del grupo "Carta Abierta".
París se prepara para cuatro días intensos de mucha literatura y algo de debate político. Al fin de cuentas, dos pasiones argentinas.