Lunes 07 de Marzo de 2011
Bajo el título “El último cuaderno”, llegó a las librerías un libro que reúne cerca de cien textos que el escritor portugués José Saramago escribió en su blog desde el 23 de mayo de 2009 hasta el 2 de junio de 2010, 16 días antes de su muerte.
“El viaje no termina jamás. Sólo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración... El objetivo de un viaje es sólo el inicio de otro viaje”, aseguró alguna vez el autor de “La muerte de Ricardo Reis”, que a pesar de su ausencia física reaparece ahora en este puñado de escritos que reflejan sus afinidades y fobias.
Creador de uno de los universos literarios más personales y sólidos del siglo XX y merecedor del premio Nobel de literatura en 1998, Saramago supo aunar su vocación de escritor con su faceta de hombre comprometido que nunca dejó de denunciar las injusticias que veía a su alrededor o de pronunciarse sobre los conflictos políticos de su tiempo.
“El último cuaderno”, la flamante obra póstuma publicada por Alfaguara, incluye comentarios de actualidad, reflexiones sobre cine y literatura, relatos de viajes y notas sobre autores que ilustran la “práctica de la indignación cotidiana”, como define el italiano Umberto Eco en el prólogo.
La última entrada de blog sólo tiene dos palabras “Obrigado, Mankell” (“Gracias, Mankell”), sobre la flotilla de ayuda a Palestina que fue atacada por el Ejército israelí y en la que viajaba el escritor sueco Henning Mankell.
Eco destaca en el prólogo del libro que, en su crítica moral y social, Saramago “no se toma los problemas a pecho sino que los trata poéticamente, de una manera fantástica y alegórica”.
Además, elogia la honestidad del portugués que “no hace cumplidos, dice las cosas a la cara” incluso en temas tan controvertidos como la política del gobierno de Israel, el sentimiento anticristiano y lo absurdo de las religiones.
Tras la publicación de “El viaje del elefante” (2008), “Caín”, “El cuaderno” (2009) y “Saramago en sus palabras” (2010), este volumen vuelve a mostrar a Saramago como un pensador “incisivo” que pone toda su ironía y precisión al servicio de su prosa.
En las páginas de su último cuaderno, el escritor refleja sus pasiones y sus fobias, ya sea recordando a sus numerosos amigos, denunciando la injusticia o censurando la actitud de personajes como el primer ministro italiano Silvio Berlusconi.
Hijo de campesinos. Hijo y nieto de campesinos, Saramago nació en 1922 en la pequeña aldea de Azinhaga y publicó su primera novela en 1947, “Tierra de pecado”, pero el reconocimiento mundial no le llegó hasta los 60 años, con “Memorial del convento”. Luego llegaron obras como “El año de la muerte de Ricardo Reis” (Premios del Pen Club Portugués y Dom Dinis), “La balsa de piedra” y “El Evangelio según Jesucristo”, que generó críticas en el Vaticano y fue vetada en Portugal en 1992.
“Ensayo sobre la ceguera”, “Todos los nombres”, “Ensayo sobre la lucidez”, “La caverna”, “El hombre duplicado”, “Las intermitencias de la muerte” son otras de las novelas más conocidas de Saramago. (Télam)