Saliendo del placard
La paciencia de los que aguantamos los contratiempos no parece tener límites. En lugar de reconocer sus problemas frente a la inseguridad y la economía, el gobierno nacional se empecina en involucrarnos...  

Lunes 24 de Diciembre de 2012

La paciencia de los que aguantamos los contratiempos no parece tener límites. En lugar de reconocer sus problemas frente a la inseguridad y la economía, el gobierno nacional se empecina en involucrarnos en su lucha contra los poderes concentrados, a la manera de los molinos de viento que enfrentaba don Quijote, solo que en este caso causando más vergüenza que gracia. El verdadero problema es que para continuar con sus amenazas mediáticas, la presidenta ha mostrado estar dispuesta a pisotear todo el reglamento y ley establecida,y eso tiene un alto precio, hasta para los dictadores. Una de las características esenciales del régimen kirchnerista es su cobardía. Si fuese lo contrario, sacudiría su máscara progresista para mostrarse tal cual es. Imaginemos un instante qué pasaría si Cristina y ayudantes decidieran abrir su placard y gritaran a los cuatro vientos su esencia autoritaria. La confusión actual cesaría de inmediato. Después de décadas de pobreza institucional, quién puede asegurar que un sinceramiento de ese tamaño no consiga fuerte apoyo en el electorado, siempre y cuando no disminuyan demasiado los niveles de consumo.

Gustavo Micino