Martes 27 de Agosto de 2013
Hay situaciones que dejan de ser límites y preocupantes para pasar a ser de “necesidad y urgencia”. No hace falta conocer, ni que se publique el índice inflacionario del costo de vida, ni de la canasta básica o de lo que le cuesta a una familia no vivir, sino subsistir en nuestro país, con una inflación galopante que carcome día a día a miles de familias. Se supo hace unos días que la canasta básica tiene un costo mensual de 8.564 pesos, pregunto: cómo se hace o hacemos aquellos trabajadores que ganamos salarios por debajo al índice de la canasta básica. Un trabajador que hoy gana entre 3.000 y 5.000 pesos mensuales, ¿cómo vive? Es una situación de mucha preocupación y tristeza para miles de trabajadores, principalmente de gremios débiles que no están a la altura de las necesidades de sus trabajadores, llámese trabajadores de comercio, textiles, cuyos salarios oscilan dentro de esos márgenes, lo que resulta imposible al trabajador poder subsistir manteniendo a una familia tipo. Mi pregunta va dirigida a los gremialistas y empresarios: ¿qué piensan u opinan sobre esta situación? ¿Cuál es su respuesta a miles de trabajadores que con jornadas de 8 a 10 horas diarias de trabajo, no llegan a fin de mes y mucho menos a cubrir necesidades básicas? Es hora que gremios y empresarios se pongan en el lugar que les corresponde. Y que dejene de dar un aumento cuyos porcentajes los pagan en tres o cuatros cuotas, porque cuando la última cuota de ese paupérrimo aumento llega al bolsillo del trabajador la inflación lo superó ampliamente. Es hora de que se le dé al trabajador un salario digno, a la altura de lo que se necesita para subsistir en este país .
Mariano Tarulli