Saira: Anita fue muerta con un tiro en la cabeza
Ana Elvis Suárez fue asesinada de un disparo en la cabeza. Así lo dicen las pericias realizadas al cadáver de la mujer de 74 años, residente en el pueblo cordobés de Saira...

Viernes 29 de Junio de 2012

Ana Elvis Suárez fue asesinada de un disparo en la cabeza. Así lo dicen las pericias realizadas al cadáver de la mujer de 74 años, residente en el pueblo cordobés de Saira (departamento Marcos Juárez), cuyo paradero se desconocía desde el 28 de mayo. El cuerpo fue hallado la noche del miércoles, enterrado en el patio de la vivienda de los dos sospechosos detenidos: un camionero bonaerense afincado en esa localidad y su hijo de 17 años.

De acuerdo a lo informado ayer por La Capital, la mujer era viuda y vivía sola en ese pueblito de 600 habitante ubicado 30 kilómetros al norte de Marcos Juárez. A cuatro cuadras de su casa se había instalado el camionero Claudio Marcelo Rojas, de 43 años, quien llegó desde el Gran Buenos Aires junto a su esposa y sus dos hijos.

En esa propiedad el hombre montó un lavadero de vehículos que era atendido por sus hijos y al cual Ana llevaba periódicamente su Ford Ka. El 28 de mayo, después de repetir esa rutina, su rastro se perdió. El primer dato que se tuvo fue el 16 de junio, cuando a 300 kilómetros al norte de Saira se halló el vehículo incendiado. "Lo llevaron allá para despistar", dijo un pesquisa.

En ese marco, la Justicia ordenó allanar la vivienda de Rojas. Allí se secuestró un revólver calibre 32 y se detectaron algunas manchas de sangre, aunque los dueños de casa se desentendieron del tema. "Rojas admitió que la mujer había llevado a lavar el auto pero que después se fue a Villa María", dijo un policía.

Tras declarar en aquel momento, los Rojas desaparecieron de Saira. Recién el martes, cuando unos 300 vecinos marcharon a la Comuna para pedir el esclarecimiento del caso, se pudo localizarlos. El muchacho fue apresado en la puerta de su casa y su padre localizado en una playa de camiones de San Lorenzo, hasta donde había llegado en su camión cargado de soja.

Ayer trascendió que tanto Rojas padre como su hijo se hicieron cargo del homicidio. "Yo la maté", habría dicho el joven tratando de desvincular a su padre del crimen y del ocultamiento del cuerpo. "El solo no pudo haber hecho todo", dijo un pesquisa. Su padre, en tanto, confesó lo mismo ante los uniformados de San Lorenzo.

Ambos quedaron imputados por el fiscal Carlos Viramonte por privación ilegítima de la libertad calificada y homicidio agravado por la participación de un menor. Ahora el funcionario espera el resultado de la autopsia y el peritaje al arma secuestrada para saber si fue usada para cometer el homicidio. Mientras tanto, los vecinos de Saira no pueden salir del estupor. El cadáver de Anita, en avanzado estado de descomposición, estaba enterrado en un pozo negro a medio construir, tapado con escombros y chapas.