Domingo 08 de Marzo de 2009
Familiares y amigos de un hombre que murió el viernes en la ciudad de Córdoba y estaba siendo velado en la vecina localidad de Dumesnil, tuvieron una sorpresa desagradable cuando funcionarios del Registro Civil fueron ayer a buscar el cadáver para aclarar unas dudas con respecto a su identidad.
El episodio fue relatado ayer por Cristina de Bustamante, quien explicó que cuando estaba velando a su marido en esa población a 16 kilómetros al oeste de la capital provincial, llegó gente del Registro Civil y le exigieron la entrega del cuerpo para tomarle huellas dactilares en la ciudad de Córdoba.
Argumentaron que al confeccionar la pertinente documentación habían surgido dudas al observar que el nombre del fallecido había sido "remarcado" en el DNI, por lo que era "imprescindible" trasladar el cadáver a dependencias de la capital cordobesa para tomar las huellas dactilares.
La decisión generó airadas reacciones y profundizó el dolor de familiares y allegados del extinto, quienes pese a reclamar que ese trámite se realizara en el lugar del velorio, asistieron impotentes al inusual traslado del féretro hasta la capital para despejar las dudas. l (Télam)