Miércoles 15 de Julio de 2009
En las tres sucursales del banco Bersa tomaron la decisión de sacar un buen servicio que brindaban a los jubilados y pensionados que cobran por cajero automático en esa entidad bancaria. Bien sabido es que esos clientes son personas mayores y algunos con dificultades para poder manejar esas máquinas. Vale recordar que muchos de ellos usaban el tranvía y les vendía el boleto un señor al que se lo denominaba "guarda". En esos tres bancos decidieron eliminar a las empleadas que ayudaban a los clientes a hacer las operaciones en el cajero. ¿Harán un gran ahorro en sus costos esos bancos dejando sin trabajo a tres empleadas? Seguro que es como decía mi abuela: ahorran centavos y tiran pesos.
Alberto San Dámaso, asandamaso@gmail.com