"Sáquennos de este infierno"
Le pidió ayer Luis Urzúa, jefe de turno de los 33 mineros atrapados, al presidente Piñera

Jueves 26 de Agosto de 2010

“Sáquennos de este infierno”, dijo ayer Luis Urzúa, jefe de turno de los 33 mineros atrapados a 700 metros bajo tierra en el desierto chileno, en diálogo con el presidente trasandino Sebastián Piñera, según difundió la televisión local.
  El gobierno chileno les comunicó a los 33 mineros atrapados que su rescate será largo e incluso ya les mencionó la fecha de Navidad, al tiempo que prepara una estrategia para prepararlos física y psicológicamente para los cuatro meses que se calcula estarán bajo tierra.
  “Hemos podido decirles más o menos que no van a poder ser rescatados antes de Fiestas Patrias (18 de septiembre), y que esperamos estar con ellos antes de Navidad”, dijo a la prensa el ministro de Salud, Jaime Mañalich. “Es una ventana bastante amplia todavía, a la cual nos vamos a poder ir aproximando con mayor certeza”, agregó.
  Hasta ahora las autoridades habían decidido no decirles a los mineros atrapados que el rescate duraría unos cuatro meses, según los cálculos del jefe de la operación, André Sougarret.
  Mañalich dijo además que “no podemos percibir todavía un cambio de ánimo (en los mineros, pero) nosotros anticipamos que después de la euforia producida por el reencuentro y el contacto del día domingo, lo más probable es que nos enfrentemos a un período de depresión, de angustia y decaimiento”.
  “Estamos preparando fármacos para ellos porque sería ingenuo pensar que ellos van a ser capaces de mantener este tremendo ánimo que nos han mostrado durante tan largo período de tiempo”, agregó el ministro.
  El gobierno es consciente de que hay que trabajar en todos los aspectos −físicos y psicológicos− para que los mineros salgan bien de esta situación.
  El plan contempla estrategias para tenerlos ocupados y un programa de ejercicios físicos que facilite la salida por el ducto de 66 de diámetros que se construirá para sacarlos dentro de tres o cuatro meses, uno a uno, desde los 700 metros de profundidad donde se hallan.
  Mañalich explicó que tras una primera etapa de “recuperación nutricional”, comienza una especie de terapia ocupacional para ellos, que se les comunicará a través de las sondas.
  “Por ahora, señaló, los mineros han recibido batidos con sabor a chocolate y frambuesa además de bebidas, un primer paso antes de empezar a darles alimentos sólidos en unos cuatro días”, dijo Mañalich.
  Los mineros ya recibieron cuestionarios de evaluación médica y recibirán recipientes para tests de orina, tensiómetros y termómetros para saber con más precisión sobre su estado de salud.
  El ministro señaló igualmente que se les pidió delimitar sus zonas en tres: una para descanso, otra para trabajo y otra para desechos.
  En el interior del yacimiento los mineros tienen un espacio para moverse de un kilómetro y medio de extensión y están sometidos a altas temperaturas y humedad. En el tiempo que dure su rescate sólo se iluminarán por medio de linternas.
  “El programa incluye cantos, juegos con movimientos, naipes, lápices y todo lo que pueda ser utilizado por ellos”, explicó Mañalich.
  Los ingenieros preparan el terreno para comenzar este fin de semana a perforar el agujero de 66 centímetros de diámetro hasta llegar a los 700 metros de profundidad.
  Piñera dijo que los mineros “probablemente no van a estar con nosotros en la superficie para el Bicentenario (de la Independencia), pero sí van a estar con nosotros para la Navidad y el Año Nuevo”. Los mineros atrapados en la mina San José dijeron que el día del derrumbe “fue espantoso”, ya que por horas no sabían lo que estaba ocurriendo.
  “Estamos esperando que todo Chile haga fuerza para que nos puedan sacar de este infierno”, dijo Luis Urzúa, al iniciar una conversación telefónica con Piñera. Luego de transmitirle que todo el país estaba “pendiente de ellos” y que se iba a hacer lo “humanamente posible para sacarlos” de la mina, Piñera le preguntó qué necesitaban.
  “Que nos rescaten lo más pronto posible y que no nos abandonen”, dijo Urzúa.
  Piñera le respondió: “le puedo asegurar, como presidente de Chile, que no los vamos a dejar solos. Nos va a tomar algún tiempo, pero lo importante ahora es que hacemos las cosas en forma segura”. l (Télam, AP y Reuters)