Domingo 11 de Noviembre de 2012
Nadie podría poner en tela de juicio que el resultado de ayer fue un desahogo importante. Para Miguel Russo, principalmente, pero también para los jugadores y dirigentes. La forma en la que se expresó el técnico canalla dio cuenta de ello. “Hoy jugar en Central no es para cualquiera. Y para dirigir también hay que tener mucho temperamento”, relató el DT. Hizo muchísimo hincapié en la “tranquilidad y no ver todo negativo”.
“Este tipo de situaciones uno trata de manejarlas de la mejor manera. No hay nada de otro mundo. Acá lo que buscamos es seguir trabajando y levantando desde lo futbolístico, pero en un clima de tranquilidad y aceptando el error”, argumentó el técnico canalla, a quien se lo notó más calmo por los tres puntos obtenidos.
El contexto de estas palabras hay que buscarlo en todo lo que se habló sobre su continuidad en el cargo. Y apuntó: “Todo lo que se habla fuera se Arroyo Seco no nos afecta. Buscamos el patrón de juego y superarnos día a día. Mentalmente somos muy fuertes en estos temas. Esto es así. Aceptamos un montón de cosas”, dijo. Y agregó: “De local la presión la tiene que sentir el rival y no nosotros”. Una clara alusión a lo vivido hasta aquí y pensando ya en el próximo viernes: “Lo que buscamos son resultados deportivos, que es lo que mantendrá vivo al club”, dijo. ¿Del partido? También opinó. “Con un poco más de tranquilidad lo hubiésemos definido antes. A veces queremos hacer el tercero antes que el segundo”, dijo.
Buenos gestos en Varela
La pelota impulsada por Gonzalo Díaz fue tan alta que cayó por encima del alambrado que estaba detrás del arco de Caranta y en el medio de la tribuna de Central. Todos los mal pensados arriesgaron que se iba para Rosario en alguno de los micros. Sin embargo, y luego de dos intentos fallidos, en pleno nerviosismo porque llegaba el final del encuentro, los simpatizantes canallas devolvieron el balón como correspondía. Debería ser algo normal, pero en este caso fue noticia. Buen gesto también fue el del Pipi García, quien le acomodó a Beligoy el brazalete con el que sostenía el intercomunicador.
La mayoría llegó sobre la hora
Tanto lo hinchas locales como la parcialidad que trajo Central de Rosario entraron al estadio de Defensa y Justicia sobre la hora. Es más, algunos micros canallas llegaron con demora a mitad del primer tiempo. En cambio, uno de los primeros grupos que colgó los trapos fue el de la filial auriazul de Buenos Aires, más duchos seguramente para arribar a Florencio Varela con tiempo.
Raro momento para regar
La manguera estuvo extendida desde horas antes de jugar y mojó sólo una de las áreas. La otra se mantuvo seca y en la resbaladiza atacó Defensa y Justicia. Lo curioso fue que antes de comenzar el complemento le echaron agua abundante a la otra área donde atajó Caranta. Una jugada que se pergeñó ya sabiendo dónde el arquero canalla iba a atajar en el primer tiempo (hace mucho ya que sólo se sortea el saque). Eso sí, un diez para el o los cancheros, ya que el césped lució impecable pese a que el viernes se llovió todo en el conurbano.
Varios plateístas contra Méndez
Jesús Méndez fue el blanco de todos los insultos de parte de los plateístas (hay sólo una tribuna lateral pequeña de asientos). No se supo bien por qué, pero el mendocino devolvió miradas fulminantes y pareció que también algunos epítetos fuertes antes de iniciar el complemento.