Sábado 17 de Noviembre de 2012
Pese a la afonía que lo obligó a una conferencia de prensa más breve de lo habitual, Miguel Angel Russo dejó una frase que sintetizó el rendimiento de Central. "Pudimos ser agresivos sin perder el orden", expresó el entrenador con un hilo de voz. Después no abundaron las palabras del conductor canalla. Es que vivió el partido a full, caminando de un lado a otro y dando indicaciones en todo momento. Y cuando Federico Carrizo convirtió, lo gritó con todo, como un desahogo.
El entrenador valoró que sus jugadores pudieran superar la postura mezquina del Lobo jujeño. "Es una constante que el rival nos proponga esta clase de partido, de pocas posibilidades para jugar. Gimnasia tuvo el tiro en el palo y después prácticamente no llegó. Pese a que no nos dieron espacios, pudimos ser agresivos sin perder el orden", manifestó.
Russo señaló que frente a planteos como el que propuso Gimnasia, su equipo debe responder a partir "del desnivel individual, una triangulación y una pared", como ocurrió en el gol de Carrizo que sentenció el resultado.
Conocedor de lo que significa el mundo canalla, manifestó: "Soy el primero que sé que los triunfos calman, a los hinchas, a los jugadores, a todos".
A su turno, el delantero Fernando Coniglio aseguró que en ningún momento se preocupó por el resultado porque estaba convencido de que en cualquier instante lograrían desnivelar.
"Nunca me preocupé. Gimnasia no nos creó peligro y sabía que en cualquier momento llegaba el gol", declaró.
Explicó que su reemplazo a causa de una contractura en el isquiotibial izquierdo "fue más que nada por precaución" debido a que durante la semana había tenido algún problema y no se quiso correr ningún riesgo.
En tanto, Javier Toledo resaltó "la actitud y la paciencia para jugar". Acerca de su expulsión, dijo que no le pidió explicaciones al árbitro y consideró que Rapallini "se apuró un poco" en mostrarle la roja.