Martes 02 de Junio de 2015
Los equipos técnicos de la Argentina y la Federación Rusa se reunirán esta mañana desde bien temprano para avanzar con el trabajo sobre los contratos comerciales y financieros que permitan definir los plazos y los recursos para la construcción de la sexta central nuclear nacional.
En abril último, cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner estuvo en visita oficial en Moscú, firmó con su par ruso, Vladimir Putin, el entendimiento por la construcción de la sexta central nuclear.
Argentina cuenta actualmente con tres centrales nucleares que generan 1.745 megavatios; y ya acordó con la República Popular China la construcción de dos centrales más, con lo cual llegaría a cinco.
La sexta va a ser construida por los rusos, por eso esta mañana comenzarán desde temprano el trabajo de discusión de los últimos detalles, teniendo en cuenta las pretensiones de la Argentina de hacerlo en un proceso de transferencia tecnológica, como se pactó con los chinos.
Por su parte, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, tendrá en horas de la tarde una reunión con el titular de Energía, Alexandr Novak.
El objetivo de es avanzar en el proceso de financiamiento de la represa hidroeléctrica Chihuido I, a construirse en la provincia de San Juan.
La idea del ministro De Vido es trabajar fuertemente para intentar avanzar con la firma del contrato comercial de Chihuido I en el próximo Foro Internacional de Economía, que tendrá lugar este mes en la ciudad rusa de San Petersburgo.
En este mismo sentido, es que mañana De Vido y López serán recibidos por el vicepresidente del Banco para el Desarrollo y Asuntos Económicos Exteriores de Rusia, Petr Fradkov.
Con el funcionario ruso se va a tratar todo lo relacionado con la modalidad de financiamiento y todo lo que haga a documentos o trámites pendientes, con la idea de dejar todo preparado y no burocratizar el escenario de ingresos de divisas al país.
Este financiamiento de unos dos mil millones de dólares para Chihuido, represa que permitirá incorporar casi 700 megavatios al Sistema Argentino de Interconexión Eléctrica, significará para el país un importante ahorro de divisas por la menor compra de combustible destinado para la generación de energía eléctric en centrales térmicas.