Martes 15 de Septiembre de 2015
Rusia comenzó a desplegar sus mejores unidades blindadas en un aeropuerto cercano a la costa siria, en la provincia de Latakia. A la vez, 26 personas murieron y decenas resultaron heridas en dos ataques suicidas con coches bomba del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Al Hasaka, en el noreste de Siria, informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos
La agencia Reuters aseguró que el ejército ruso desplegó al menos seis tanques del modelo más avanzado del arsenal ruso, los T-90, en un aeropuerto que está construyendo en Siria. Reuters citó a dos oficiales estadounidenses como su fuente. La intención de Moscú, que está haciendo llegar aviones de carga de gran capacidad al aeropuerto, es desplegar material militar propio, además del que entrega a Siria. Asimismo, en el puerto de Tartus, Rusia tiene una base permanente, a la que han llegado buques con vehículos militares.
Moscú sostiene abiertamente a Bashar Assad, al que arma de forma desde mucho antes de que se iniciara la guerra civil hace 4 años y medio. El Pentágono sugirió que Moscú tiene planes para establecer una base aérea avanzada en el aeropuerto Basel Assad, como se llama oficialmente la terminal aérea. "Hemos visto movimiento de personal y material que podría indicar que planean usar esta base en el sur de Latakia como base aérea avanzada", dijo el vocero del Pentágono, capitán Jeff Davis. Otra fuente, en forma anónima, aseveró que los tanques T-90 ya han sido observados en el aeropuerto Assad.
Mientras Rusia actúa sobre el terreno, Europa continúa moviéndose en el plano retórico. Una semana después de haber anunciado vuelos militares sobre Siria, el presidente de Francia, François Hollande, aseguró que es "necesario" que su país ataque por aire al Estado Islámico en Siria. "Hemos anunciado vuelos de reconocimiento para evaluar la posibilidad de lanzar ataques aéreos en caso de que sean necesarios. Y en Siria serán necesarios", afirmó el mandatario en París. Hollande recordó además que Francia combate al EI en Irak y en la región africana del Sahel, al sur del Sahara.
Dos bombas. Una bomba detonó en un puesto de las fuerzas de seguridad kurdas, enemigas del Estado Islámico; el segundo ataque tuvo lugar cerca de una oficina de las Fuerzas de Defensa Nacional, unas milicias que combaten del lado del régimen de Bashar Assad. Según el Observatorio, 13 civiles, entre ellos dos niños, están entre las víctimas, así como seis miembros de las fuerzas kurdas y siete seguidores de las Fuerzas de Defensa Nacionales. La cifra de muertos podía aumentar ante la gravedad de muchos heridos.
En las últimas semanas el EI se enfrentó en duros combates en Al Hasaka a las fuerzas kurdas y a las del gobierno de Assad. Los extremistas tomaron provisionalmente algunas partes de la ciudad, pero después fueron expulsados por sus enemigos.