Miércoles 09 de Diciembre de 2009
Moscú. _ Los restos del dictador nazi Adolf Hitler fueron destruidos por orden de los dirigentes soviéticos, pero en los archivos rusos se conservan fragmentos de su cráneo y mandíbula, aseguró el Servicio Federal de Seguridad (FSB, ex policía secreta KGB). Los restos permanecieron enterrados provisionalmente en un bosque cerca de la ciudad germana de Rathenow.
Hasta ahora, el destino del cadáver del dictador ha estado sujeto a toda suerte de especulaciones. Los soviéticos confirmaron, en 1955, la muerte de Hitler, pero nunca mostraron los restos. Solo se mostró en un museo soviético un hueso que supuestamente pertenecía a su caja craneana. Sin embargo, forenses estadounidenses demostraron en septiembre que esos restos pertenecían a una mujer.
Ahora, Yuri Jristoforov, jefe del archivo de la FSB, asegura que Rusia aún conserva restos óseos del dictador. Según su relato, el 13 de marzo de 1970, el entonces presidente del KGB, Yuri Andropov, pidió al Politburó comunista autorizar la destrucción de los restos de Hitler que la URSS aún guardaba. Habían sido enterrados junto con los de varias personas el 21 de febrero de 1946 en un lugar secreto del sector soviético de Alemania.
En ese lugar, en el número 36 la calle Westendstrasse de la ciudad de Magdeburgo, estaban enterrados los restos de Hitler, su esposa Eva Braun, así como el ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels y su familia.
Habían sido hallados por las tropas soviéticas el 5 de mayo de 1945 cerca de la Cancillería del Tercer Reich en Berlín (donde estaba el búnker de Hitler) y estudiados por los servicios secretos. Los restos de Hitler, Braun y los Goebbels habían permanecido provisionalmente enterrados desde junio de aquel año en un bosque cerca de la ciudad germana de Rathenow.
Destrucción. El plan de Andropov preveía "exhumar y destruir físicamente los restos de los criminales de guerra" para evitar que fanáticos de Hitler peregrinasen hasta esa fosa común, en caso de conocerse su localización. La exhumación y destrucción de los restos se llevó a cabo el 4 de abril de 1970. Jristoforov relató que la destrucción "se realizó mediante su incineración en una fogata en un descampado cerca de la ciudad de Schunebeck, a 11 kilómetros de Magdeburgo". Sin embargo, según el general, en el archivo del FSB se guarda una parte de la mandíbula de Hitler, mientras que en el archivo estatal de Rusia permanecen fragmentos del cráneo.