Ruidos urbanos
Según una encuesta realizada en las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba por la consultora Durán, Tortosa & Asociados para Gaes Centros Auditivos, el 79 % de sus habitantes considera que vive en una ciudad ruidosa.

Domingo 13 de Julio de 2014

Según una encuesta realizada en las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba por la consultora Durán, Tortosa & Asociados para Gaes Centros Auditivos, el 79 % de sus habitantes considera que vive en una ciudad ruidosa. El 30 % de los encuestados reconoce que el ruido les afecta habitualmente su estado de ánimo; el 43 % dice tener problemas de concentración durante el día por los ruidos. Sin embargo, sólo el 6,3 % hace algo para evitar la exposición al ruido. La calle es donde más se siente el problema de los ruidos (65,5 %) seguido por la casa (15 %) y el trabajo (13 %). Durante el día los ruidos que más molestan son los ladridos de los perros (46,8 %) los producidos por el tránsito (44,9 %) y las obras en construcción (40 %). En el trabajo los que más molestan son los ruidos que vienen de la calle y las charlas de los compañeros. El 36,4 % de los entrevistados dijo que lo que más les afecta el dormir son los gritos y voces de la calle, los ronquidos de su pareja (25,2 %) y la música del vecino (14 %). Para el 48 % el ruido es condicionante de su descanso nocturno; pero menos del 2 % utiliza tapones en los oídos para aliviar su impacto. Es frecuente escuchar que una sociedad ruidosa es una sociedad viva, pero el ruido por encima de determinados decibeles no sólo provoca reducción de la audición sino también interferencias en el sueño, que a su vez llevan a aumentar el riesgo de la presión arterial alterada y de enfermedad cardiovascular. Los ruidos urbanos molestan cada vez más. Sin embargo poco hacemos para combatirlos. Las grandes ciudades deben proteger a sus habitantes de los ruidos excesivos adoptando las medidas correctoras necesarias, señalando limitaciones y/o restricciones a las actividades que puedan producir contaminación sonora, realizando cuantas inspecciones sean precisas, y aplicando las sanciones que correspondan en caso de incumplimientos.

Carlos Alberto Parachú
DNI 6.012.558

Medidas erradas

En los últimos meses la Municipalidad viene tomando decisiones que nos afectan a todos, de espalda a los ciudadanos que vivimos en Rosario. Innumerables conflictos, como la ciclovía en calle Salta, ampliación del estacionamiento medido en el macrocentro, prohibición del estacionamiento en muchas calles comerciales, y como frutilla del postre no más estacionamiento a 45° (salvo en la cuadra del Concejo) que creo empeorará todo. Hay ciudades como Bahía Blanca y Paraná donde proponen el estacionamiento en 45°, como medida para hacer la vida más confortable del ciudadano, acá todo lo contrario. Estas medidas inconsultas traen otros problemas, ejemplo los conductores que buscan estacionar y no encuentran lugar ralentizan la circulación, las severas restricciones de estacionamiento suelen derivar en conflictos hacia zonas limítrofes. Por favor, les pido que nos escuchen, que una ordenanza por más que haya sido aprobada por la mayoría de los concejales puede estar equivocada, si quieren copiar de países desarrollados copien todo, calles en condiciones, servicio público eficiente, buena iluminación, seguridad,señalización.

Hugo García

Agradecimiento en Tucumán

El pretendido discurso referido al evento patriótico se transformó en una manifestación de agradecimiento del procesado vicepresidente a sus jefes políticos. Con su verba encendida no escatimó expresiones elogiosas hacia quien lo sostiene empedernidamente contra viento y marea. Creo que a sabiendas de lo desagradable que significa desvirtuar un acto de esta naturaleza con la presencia de este sujeto procesado judicialmente pero condenado socialmente por sus andanzas rayanas al delito es cuanto menos burlarse de todos. Me imagino que en su fuero íntimo dada su avanzada enfermedad mental que no le permite discernir el daño que le hace a la República, está la venganza, seguramente desde su lugar de convalescencia se restregaría las manos pensando la bronca que generó ese tristísimo sainete. Si pensó que la reivindicaría se equivocó de acá a Tucumán, esto demuestra la incapacidad y la falta de respeto a la que nos tiene acostumbrado ya no como argentinos sino como ciudadanos de cuarta, quiero dejar claro que a mí no me representa.

DNI 8.634.022

Críticas al gobernador Scioli

¿Dónde está el gobernador Daniel Scioli? Supongo que estaría almorzando en el yate en el que navega, indicándole a su secretario que no le pase las malas noticias de represión de la Argentina. El reclamo de los trabajadores cortando una ruta interrumpiendo el tránsito no corresponde porque afecta a otros trabajadores. También veo mal que los gendarmes, que también son parte del pueblo, repriman de la forma que lo están haciendo, por que los reprimidos también aportan para sus ingresos. Pero lo que me parece peor es que el mandamás de Provincia de Buenos Aires se encuentre de paseo en el exterior, de una manera por lo menos obscena para la circunstancia actual, sinceramente es reprobable. Este es uno de los candidatos presidenciable, hay que fijarse bien a la hora del voto, será más de lo mismo. Insisto en la necesidad de un “broncódromo” dónde la gente se reúna para reclamar sin molestar a nadie. De hecho, para los manifestantes me parece que más que cortar el tránsito el objeto es lograr que los repriman, eso psicológicamente tiene otro efecto para la población, por eso estas líneas. Después de todo también tiene derecho después de un año de buenos negocios.

Roberto Rubén Sánchez
DNI 8.634.022

¿El fraude de la historia?

Han transcurrido 45 años y de un enjambre de interrogantes podemos extraer algunos que son más que interesantes. Si los miembros de la misión Apolo XI trajeron a la Tierra rocas lunares, teniendo en cuenta que centenares de objetos arrancados a las entrañas del Titanic y el fondo del océano hoy son exhibidos en innumerables ciudades del mundo, ¿por qué no ocurrió lo mismo con esas rocas? ¿Qué tan secretas pueden resultar esas piedras que en mi opinión no deben diferenciarse en absoluto de cualquier cascote terráqueo? Cualquiera que se sumerja en agua a cierta profundidad debe munirse de al menos un apreciable en tamaño tubo con oxígeno, que cuanto mucho, creo, no duraría más que una hora, o a lo sumo hora y media. Teniendo en cuenta que los astronautas eran tres, y la Apolo que los contenía era un recinto por demás de incómodo y pequeño en cuanto a espacio, y con un viaje de 300 mil kilómetros para la ida y otro tanto para la vuelta, sin tener en cuenta las órbitas alrededor del satélite y el tiempo transcurrido en la superficie lunar, ¿cuántos tubos de oxígeno se hubieran necesitado y dónde se supone que hubieran estado estibados; y una vez utilizados, dónde se supone que fueron abandonados? ¿O abrían una ventanilla como la de cualquier automóvil y los arrojaban al espacio? Algunos dirán que los norteamericanos podrían haber montado un gigantesco fraude ante el mundo pero no ante la Unión Soviética, única rival en la carrera especial. Pero, ¿alguien podría probar que la URSS nunca mintió respecto de sus logros o fracasos en la materia? Quien haya presenciado “007 Diamonds are forever” (1971) recordará la escena en que Connery se ve de pronto en un escenario que reproduce fielmente una porción de la Luna, y esa clase de escenario también se repite en otro recordado filme, “Capricornio uno” (1978). Probablemente en 1969 la Nasa aún no poseía la tecnología necesaria para llevar, posar y traer un astronauta desde la Luna. Sí es cierto que cuantiosas cantidades de dinero proveniente de los contribuyentes debían ser justificadas, y dentro del marco de la Guerra Fría, Estados Unidos necesitaba ganar esa carrera, presionado como estaba por la promesa hecha por Kennedy. Y probablemente Neil Armstrong dio ese “pequeño paso para un hombre pero gigantesco salto para la humanidad” no en las polvorientas llanuras del Mar de la Tranquilidad sino en otras no menos polvorientas comarcas del desierto de Nevada, a sólo 150 kilómetros de los carteles de neón y vicios de Las Vegas, en un secreto estudio cinematográfico montado para la ocasión, bajo las directivas del encumbrado y experimentado Stanley Kubrick, como se anda diciendo por ahí. Y mientras se lanzaba una nave vacía al espacio, los tres héroes eran confinados en el área del plato, y posteriormente se los arrojaba en una cápsula al océano, para ser recogidos y confinados en una delirante cuarentena, viniendo como venían de un lugar sin atmósfera, agua y sometido a los implacables rayos cósmicos, por lo que las únicas bacterias, virus o microorganismos que podrían albergar eran las que llevaban encima, al menos desde que había comenzado la patraña. En 1969, ¿quién podría aseverar que fuera lo que fuese que apareciese en televisión, era sin discusiones verdadero o la verdad? ¿Quién podría aseverar que imágenes y sonidos que veíamos y escuchábamos en la pantalla eran en directo? El propulsor del módulo lunar ejercía cinco mil kilos de empuje, pero no se observa el cráter que tendría que haber dejado en la superficie en el lugar en el que se posó (amén de las ingentes nubes de polvo que se supone tendría que haber levantado), en las fotografías y en las filmaciones, amén de que no se observa tampoco una sola estrella, cuando y a causa de la falta de atmósfera, éstas tendrían que haber aparecido de a trillones, y en ninguna ocasión esos aventureros hacen un mínimo comentario sobre un espectáculo tan maravilloso como se supone que era y que tenían el provilegio de ser los primeros seres humanos en admirar. David Percy, fotógrafo de la Royal Photographic Society, fue terminante: “Las fotografías de la misión Apolo fueron falsificadas”. Si no fue lo que se supone que nos quisieron vender, nos hallamos ante el fraude más grande de la historia.

Miguel A. Decunto
DNI 11.270.762

¿Y después del Mundial qué?

Viendo el fanatismo de la gente por el Mundial de Brasil, que provoca que las oficinas públicas o privadas no atiendan a la hora de los partidos, donde se mete el fútbol por la televisión, por la radio, por medio de carteles publicitarios en las calles, noto que curiosamente no hay ninguna crítica contra la Fifa, una de las organizaciones más corruptas del planeta. La gente poseída por un fervor patriótico que surge cada cuatro años, sale en todas las ciudades a festejar las victorias de la selección argentina, uno se pregunta: ¿y después del Mundial qué? Luego del Mundial donde solo ganan las grandes corporaciones trasnacionales, incluyendo la que la regenta, la Fifa, los 40 millones de argentinos van a tener que pagar los solapados aumentos de impuestos y servicios que se establecieron mientras todos miraban los partidos (en la provincia un 42 por ciento de aumento del agua). Volverán a reencontrarse con la corrupción, la inseguridad e impunidad que se observan en todas partes. En fin, cuando finalice el Mundial, todos volverán a despertar de un sueño hipnótico.

Alberto Seoane
seoanealberto@gmail.com