Sábado 04 de Julio de 2009
Los rosarinos que vivimos en la zona oeste, que pagamos la Tasa General de Inmuebles (TGI) más alta de la ciudad, que construimos nuestras casas muchas décadas antes de que se instalara el autódromo, queremos recordarles a las autoridades municipales acerca de los compromisos asumidos con respecto a solucionar definitivamente el ruido de los autos que prueban sus motores en el autódromo, como así también las competencias de sábados, domingos y picadas de autos y motos los viernes y sábados por la madrugada. Claro que estas promesas fueron antes de las elecciones en las que Binner resultó electo gobernador. Hasta el momento nada se ha hecho, ¿o alguien cree que esta decisión judicial que suspendió las actividades es definitiva? El autódromo se lo habilitará en unos pocos días más y seguirán torturándonos con el ruido de los motores, a pesar de los reiterados llamados y denuncias a los teléfonos de Control Ambiental de la Municipalidad (480-4674) y las miles de quejas que por distintos medios hacemos llegar los vecinos. Seguramente el argumento para no hacer nada será el de siempre: falta de recursos para trasladarlo, como se prometió, o bien hacer los trabajos para resolver el ruido. No sé que intereses hay detrás de los terrenos alrededor del autódromo, lo que sí sé es que los que vivimos en Fisherton (calles Morrison, Olmos, Brassey, Wilde, etcétera) vemos afectados nuestros intereses.
Victor Del Frate
victordelfrate@gmail.com