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Rufino: se fue el funcionario que amenazó con un arma al personal

El director de Obras y Servicios, Carlos Raúl Galleano, presentó su renuncia indeclinable, pero los trabajadores municipales piden su inmediata detención. El gremio levantó el paro.

Miércoles 14 de Enero de 2015

El director de Obras y Servicios de Rufino, Carlos Raúl Galleano, renunció en forma indeclinable a su cargo tras el escándalo que protagonizó cuando mostró un arma a los trabajadores en huelga y los insultó porque no dejaban salir a camiones privados que fueran contratados por el Ejecutivo para la recolección de la basura. No obstante, los municipales, que levantaron la medida tras cancelarse la totalidad de la deuda que reclamaban, ahora van por más: piden la detención inmediata del ahora ex funcionario.

La titular de los municipales, María José Barrios, se mostró molesta con el intendente Gustavo Dehesa ya que "nunca llamó para pedir disculpas por el funcionario que tenía. Tampoco desde el Concejo se comunicaron con nosotros para solidarizarse ante semejante barbarie. ¿Qué hubiera pasado si se le escapaba un tiro a esta persona?", se preguntó la sindicalista.

Por su parte, la Federación de Sindicatos Municipales de la provincia (Festram) le exigió a Dehesa que "asuma la responsabilidad política por sus funcionarios y la reparación moral de los trabajadores amenazados con arma de fuego durante las medidas de fuerza realizadas por falta de pago de salarios".

Increíble episodio. Tal cual lo publicó La Capital el viernes pasado, Galleano protagonizó un increíble episodio que ahora terminó en su renuncia. El día anterior, el director municipal mostró un arma a los trabajadores, de paro desde hacía tres días por falta de pago de haberes, que impedían que salieran tres camiones recolectores privados. Los amenazó, les mostró un arma de fuego y salió raudamente a bordo de su pick up y casi atropella a la delegada sindical María José Barrios, según denunció la misma sindicalista.

Es que, a raíz del paro, la Municipalidad había contratado tres camiones que no eran de la flotilla comunal para que recolectaran los residuos acumulados. Los huelguistas buscaban impedir la salida de estos rodados, que quebraba la huelga, al menos en cuanto a la prestación de ese servicio. Y fue entonces que apareció Galleano con un revólver, algo que fue fotografiado y difundido.

"Nosotros queríamos impedir que salieran y les explicábamos el motivo de nuestra lucha cuando apareció este personaje con un arma y de modo intimidatorio se la mostró a los trabajadores apostados en el corralón", detalló en ese momento Barrios, quien radicó la denuncia en la comisaría 3ª de Rufino y realizó una presentación penal.

Los municipales exigieron entonces la inmediata renuncia del director de Obras y Servicios, lo cual finalmente ocurrió con carácter de "indeclinable".

Gravedad absoluta. En un comunicado, la Festram sostuvo que "el municipio es la célula básica de la democracia y la base del Estado de Derecho, responsable de asegurar un ambiente de respeto absoluto a los derechos humanos, laborales y sindicales y garantizar el orden público. Por ello, el intento de un funcionario de la democracia de violentar el derecho constitucional de huelga a punta de pistola es un hecho de gravedad absoluta que exige la inmediata reparación moral e institucional del intendente y del Concejo Municipal, para evitar la que se considere subvertido el régimen municipal en los términos del artículo 108 de la Constitución provincial".

"El funcionario municipal, además de apuntar en reiteradas ocasiones con un arma de fuego a los trabajadores, intentó atropellar a dirigentes sindicales con su vehículo particular, lo que constituye un claro intento de homicidio que debe ser reprimido por la Justicia con su inmediata detención", dice el duro comunicado.

El titular de la Federación, Claudio Leoni, advirtió que "si no hay una solución estructural a la crisis económica e institucional de la Municipalidad de Rufino, se pone en riesgo cierto la paz social de esa localidad". Y dijo que este hecho de violencia institucional extrema que se vio en Rufino, es en un contexto donde la falta de políticas públicas en materia de trabajo informal y distribución de coparticipación con impuestos regresivos genera tensiones en municipios y comunas".

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