Edición Impresa

Rossi es el Granadero tuerca de mil batallas

La nota, la charla más bien, fue unas dos horas después de terminada la 10ª fecha del Turismo Carretera en Olavarría.

Sábado 31 de Agosto de 2013

La nota, la charla más bien, fue unas dos horas después de terminada la 10ª fecha del Turismo Carretera en Olavarría. Matías Rossi, segundo y de nuevo adentro de la Copa de Oro, no tiene problemas en atender cada uno de los requerimientos. Habla de lo que él haría si tuviera 47 años como el Gurí Martínez, que acababa de ganar ("no me veo corriendo a esa edad"), de las sensaciones de volver a Paraná, adonde el año pasado fue gran perjudicado por la ACTC y, también, es capaz de ponerse el chip del Súper TC 2000. Porque el tricampeón de la categoría, cuando no tenía el "Súper" adelante, es uno de los pilotos top del automovilismo nacional. Y en su caso, más especial aún, porque pelea por la corona en todos los frentes: en el TC, claro, en el Turismo Nacional, aunque más lejos (está 8º, pero a sólo 41 puntos de la punta), y sobre todo en la divisional donde correrá hoy en el callejero de Santa Fe, 8ª fecha del calendario que lo tiene como líder imperturbable.

No es una entrevista, es un intercambio de pareceres al que se presta gustoso con Ovación pese a que, como el cronista estima, debe ya estar un poco cansado después de la adrenalina de correr su Chevrolet durante 45 minutos y estar atento a cada pregunta después. Pero así se mostró el piloto de Del Viso, cordial para decir sus impresiones en un mano a mano. Y sacarlo rápido del TC para ponerlo en la órbita del Súper TC 2000 no fue difícil, porque había entonces una novedad fresquita: "¿Así que no se usa el paso a nivel en el callejero"? Y enseguida recuerda lo que ya dijo luego de marcar la pole en Junín. "No me parecía bien haber corrido así. Ojo, no vi el circuito que se proponía, pero si había peligro de romper las transmisiones de los autos por los saltos, no era divertido". Pero enseguida aclara: "Yo valoro lo que hace Peón (Pablo, el presidente de la categoría) de buscarle siempre la vuelta al espectáculo, como lo del estadio de La Plata (se corre ahí el 10 de octubre), pero en esta ocasión no lo veía bien".

Así, Rossi mostraba que rápidamente se ponía en órbita para la siguiente carrera. "No me resulta difícil concentrarme en lo que viene. Mi vida es así, es mi trabajo: correr. Me desenchufo un día o dos, y enseguida ya pienso en la próxima". Y no lo cansan los viajes constantes porque "lo hago siempre con amigos y la pasamos muy bien". Hasta confiesa que "a veces agarro el volante, aunque trato de no hacerlo". Casi siempre se traslada en auto, ("lo prefiero") aunque al sur del país no le queda otra que ir en avión, "pero no siempre, ¡eh!" A veces vamos en auto también".

Rossi llega a Santa Fe como puntero del Súper TC 2000, situación que se afianzó "un poco inesperadamente en Junín". Había hecho la pole, pero "en la carrera del sábado, Pernía o Canapino estaban para ganar. Tuve suerte, aunque también hice lo mío", como en la pelea inicial con Franco Vivian. Y sigue sin querer hablar de ser "el candidato", pero admite que "estoy mejor posicionado. Igual, Ardusso (su escolta) está cerca y si acá no sumás en dos carreras y el otro gana, enseguida se achica la diferencia" que hoy es de 52 puntos a su favor. Además, advirtió que "los Renault y los Chevrolet vienen levantando".

El piloto de Toyota ganó la última edición en Santa Fe en el callejero, pero la carrera diurna del domingo, así que le falta la victoria de noche. "Es fundamental clasificar bien", dice porque avanzar es complicado. Después quedarán cuatro fechas pero, insiste, "todavía es prematuro hablar de campeonato".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS