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Rosell, bajo sospechas, renunció a la presidencia de Barcelona

Rosell, quien había asumido en junio de 2001, renuncia bajo sospechas de haber cometido un delito penal en relación al fichaje del delantero brasileño Neymar.

Viernes 24 de Enero de 2014

“Desde hace tiempo mi familia y yo sufrimos amenazas y ataques que me hicieron pensar si debía seguir poniendo en peligro a mi familia. No quiero ataques que afecten al club y por eso presenté mi dimisión a la presidencia de Barcelona de manera irrevocable”. Así argumentó Sandro Rosell su renuncia como presidente de la entidad catalana. Pero el disparador de este escenario es que trascendió una posible diferencia de 38 millones de euros en el pase del crack brasileño Neymar realizado en junio pasado.

El directivo catalán efectivizó su dimisión ante la Junta Directiva del club, convocada para una reunión extraordinaria, después de que la justicia española haya aceptado una demanda en su contra para investigar su accionar en la negociación del millonario contrato del delantero.

Tras recordar los éxitos deportivos bajo su mandato —una liga de Campeones, un Mundial de Clubes, dos Ligas, una Copa del Rey y una Supercopa de Europa—, y citar a los líderes de su proyecto deportivo (Ronaldinho y Messi), Rosell defendió su inocencia y denunció haber sido víctima de una campaña difamatoria.

“En los últimos días, fui víctima de una injusta y temeraria querella por apropiación indebida en la Audiencia Nacional”, sostuvo.

“Siempre dije que no había nada irregular en el fichaje de Neymar y que su contratación provocó la desesperación y envidia de algunos de nuestros adversarios”, lanzó Rosell, sin especificar si se refería a enemistades a nivel deportivo o dentro del propio club.

Rosell, quien había asumido en junio de 2001, renuncia bajo sospechas de haber cometido un delito penal en relación al fichaje del delantero brasileño Neymar.

La presidencia del club quedará en manos del vicepresidente deportivo Josep María Bartomeu, hasta el final del mandato en 2016.

Ayer Rosell se reunió de urgencia en su despacho profesional, fuera de las instalaciones del club, con Bartomeu, y el vicepresidente económico, Javier Faus; y tras la “mini cumbre” el club anunció una reunión de la Justa Directiva en medio de informaciones sobre su posible dimisión.

La decisión llegó sólo un día después que el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz admitiera, a solicitud de la Fiscalía, una demanda presentada en su contra por un socio culé por presuntas irregularidades en el contrato de Neymar.

Según el magistrado, la documentación aportada apunta a una “simulación contractual” y aunque rechazó, por el momento, citar a declarar a Rosell, todo apunta a que lo hará, puesto que aprecia “indicios” de apropiación indebida.

La acusación es por el presunto ocultamiento de 40 de los 57,1 millones que el Barsa asegura que pagó por el jugador.

Sin embargo, el diario español El Mundo publicó el lunes que el fichaje de Neymar fue el “más caro de la historia” y que el club catalán ocultó las cifras verdaderas de lo que pagó por el delantero brasileño, quien habría costado al club 95 y no 57,1 millones.

“Le pido al juez que acepte la querella y me cite a declarar. Le explicaré todo lo que quiera saber, no hay nada que tapar, todo es absolutamente legal”, dijo Rosell el mismo día que salió a la luz esta información.

Pero antes de citar a Rosell, el juez Ruz ordenó que se practiquen varias pruebas, entre ellas pedir a la Fifa la documentación del fichaje y al propio jugador el contrato que firmó con la sociedad N&N (Neymar & Neymar), propiedad de su padre, y por la que cedía sus derechos económicos.

También se pide que el club Santos, de donde proviene el jugador, remita el contrato que tenía con Neymar.

De acuerdo con El Mundo, la operación fue de 95 millones de euros, 38 millones más de lo que el club declaró, es decir, 57,1 millones.

Esos 38 millones corresponderían, al menos, a tres comisiones millonarias que fueron a parar a manos de la familia Neymar. El presidente de Santos, Odilio Rodriguez Filho, ya advirtió que de confirmarse que el Barsa pagó 38 millones más por el fichaje de Neymar, exigiría la parte correspondiente.

Rosell es el tercer máximo directivo del conjunto catalán que dimite en circunstancias agitadas desde que el cargo lo eligen los socios por votación, algo que ocurre desde el regreso de la democracia en España, en 1978.

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