Rosario, en una larga espera
Terminó otro año convulsionado, de disputas preelectorales, chicanas dentro de los partidos políticos, pero la reacción de la ciudadanía se sigue haciendo esperar. En esto hago un alto para el logro de la buena interpretación cuando decimos de...

Viernes 02 de Enero de 2015

Terminó otro año convulsionado, de disputas preelectorales, chicanas dentro de los partidos políticos, pero la reacción de la ciudadanía se sigue haciendo esperar. En esto hago un alto para el logro de la buena interpretación cuando decimos de la "reacción ciudadana", ya que no hace falta tomar un arma o poner bombas para hacer sentir a quienes están gobernando que las cosas no están del todo bien. Y es por esto también que en función de lo sucedido hace algunos años los "ideales" han quedado de lado. Hoy sólo se mira la posibilidad de lograr un puestito político, aunque no se sepa hacer nada con tal de lograr el objetivo económico. No hay idea alguna de qué fue el "dogma", o sobre qué doctrina se debe trabajar para desarrollar esos ideales. Pero nuestra ciudad debe ser un ícono distinto donde se muestra la programación extrema de un partido gobernante, donde cree llevar adelante todas sus propuestas y de hecho quedan muchísimas cosas a mitad de camino. Propuestas faraónicas, si las hubo, como el Puerto de la Música; hasta los carriles esclusivos que hoy por hoy siguen sin tener un final feliz. La unilateralidad con la cual se maneja el Ejecutivo municipal deja por momentos espacios sin llenar, donde las críticas se hacen sentir desde la oposición con chicanas que tampoco hacen mella en desiciones que otorguen propuestas sustanciales en un camino a solucionar lo que otros no logran desde el poder. Los caminos tomados desde los distintos poderes en esta ciudad cada vez dejan más que desear, el Ejecutivo por promover permanentemente soluciones con aumentar tasas e impuestos y sin gestionar como se debe, el Legislativo por tratar de encontrar la forma de confrontar las ideas del Ejecutivo y sin proponer tampoco respuestas alternativas que logren la solución que la gente necesita, ya sea en el transporte de pasajeros, que hoy es un tema álgido ya que la propuesta es hacer crecer los pasajeros transportados. Tampoco estuvieron a la altura de las circunstancias cuando los vecinos de Fisherton se inundaron por falencias en las obras que fueron desarrolladas por el municipio. Y ni qué hablar del Poder Judicial, que hoy está atosigado por causas de narcotráfico, que empezó a tomar desde un fuero que no le correspondía en la causa de Los Monos. Entrañables causas de asesinatos sin resolver, la Justicia brilla por su ausencia con jueces garantistas en una región donde el delito es moneda corriente, donde se ha pasado del hurto, el asalto, al asesinato en una fracción de segundos, y lamentablemente los culpables nunca terminan cumpliendo condena. Esta es la problemática quizás que más deprime a una sociedad indefensa, pero con ganas de siguir viviendo en paz, tratando de volver a una armonía que otrora nos hacía más solidarios y mas humanos. Hoy no debemos quedarnos a esperar, debemos tener la convicción de saber qué queremos para una ciudad como la nuestra, donde debe funcionar todo como debe funcionar, y cada cosa en su lugar, y que otros no deformen nuestra forma de querer las cosas para que no sigamos esperando.

Guillermo V. Ferreyra
DNI 13.588.802