Rosario, ¿una ciudad para vivir?
El crecimiento de la ciudad no responde a una prolija planificación y la priorización de los negocios inmobiliarios por sobre el respeto al código urbano y al sentido común nos llevó a tener una...

Jueves 01 de Noviembre de 2012

El crecimiento de la ciudad no responde a una prolija planificación y la priorización de los negocios inmobiliarios por sobre el respeto al código urbano y al sentido común nos llevó a tener una ciudad invivible. Las torrenciales lluvias últimas denunciaron una falta de absorción que es producto de la eliminación de espacios verdes, el exponencial crecimiento de los barrios cerrados y la insuficiencia de los desagües, cuyo estancamiento sigue sin resolverse y que por desidia de los propios vecinos se complica con el uso y descarte de los envases plásticos, tapando bocas de tormenta, obstruyendo cañerías, convirtiendo en insuficientes los trabajos de canalización sobre los arroyos y riachos contaminados que cruzan sectores de la ciudad. Rosario no está preparada para afrontar un futuro de lluvias y tormentas como prevén los especialistas, pero tampoco se hace algo para corregirlo y las explicaciones de los funcionarios suenan más a disculpas que a exponer las preocupaciones del gobierno municipal por resolver los problemas y meter en contexto las obras públicas proyectadas o en ejecución. Fuera de sus capacidades por resolver los déficits financieros de la caja, que nos los descarga con mayores costos de servicios y tributaciones, a la actual intendenta y su equipo de colaboradores no se les cae una idea convocante que nos permita abrigar la esperanza de una mejor calidad de vida en el próximo lustro y todo se reduce a maquillar, maquillar y maquillar. Sin resolverse el tema del transporte, la tan prometida salida a un sistema ágil, dinámico y no contaminante sigue durmiendo en el canasto de las promesas incumplidas y las unidades del urbano con carrocerías de camiones adaptados, incómodas, inseguras y limitantes para los pasajeros de la tercera edad, solamente se han pasado a los prolijos materiales gráficos con los que se prublicitan los planes del gobierno municipal a un costo de gráfica del primer mundo. ¿Qué mejoras sustanciales hemos podido apreciar en la planificación reciente que nos haga pensar en un futuro mejor para los rosarinos? Las apariciones de Mónica Fein se limitan a festejar el aniversario de las calles recreativas, muy lejos de una realidad que nos toca sufrir a los que pretendemos vivir en una ciudad ordenada, limpia, sin contaminación del aire que ya no podemos respirar y con menos automotores circulando por sus saturadas calles y en las que el desplazamiento ya representa una odisea cotidiana que impide cronometrar el tiempo que nos deparará nuestro acceso al centro. ¿Qué correcciones se hicieron en el diseño de los desagües y cómo se modificaron las condiciones de inundabilidad de los barrios a partir de las posibilidades de descarga de excedentes hídricos en el Paraná, que implican el uso de los canales Salvat e Ibarlucea con un Ludueña sin mantenimientos y limpieza?

Angel M. Contestí
acontesti@express.com.ar