Martes 16 de Agosto de 2022
El encuentro nacional de músicos es un evento afianzado en la grilla cultural en la ciudad. Este año, bajo el nombre El Encuentro. La Música Argentina en Rosario, tendrá su 19ª edición y se realizará a partir de hoy y hasta el domingo en distintas salas de Rosario. El evento tendrá su jornada inaugural este martes, a partir de las 21, en la Sala Lavardén (Sarmiento y Mendoza) con las actuaciones de Juan Falú, Guido Martínez Quinteto, Patricia Duré y el grupo Madrigal. Mañana, en el mismo espacio, actuarán el uruguayo Fernando Cabrera, el grupo vocal La Fortunada, Oscar Simiani y Matías Arriazu.
El jueves, en el teatro del Centro Cultural Parque de España, subirá a escena el Dúo Coplanacu, y el viernes lo harán José Luis Aguirre y el Cuarto Elemento; Nadia Larcher y Dúo Eliseo, actuarán el sábado en el Centro Cultural Fonanarrosa, y el domingo, José Luis Serrano, conocido por su personaje Doña Jovita, estará en el teatro de Empleados de Comercio. El evento ofrece además 14 talleres que se realizan desde ayer y continuarán hasta el sábado en el Centro Cultural Fontanarrosa.
Con premisas claras y precisas, el encuentro es una idea diseñada por músicos rosarinos que comenzó a gestarse en 2003 se fue gestando y en 2004 se concretó el proyecto con la primera edición que se conoció como Encuentro Nacional de Músicos Populares. La estética musical trazada por Chacho Müller, Raúl Carnota, Juan Falú, Carlos Aguirre, Jorge Fandermole, Chango Farías Gómez, entre otros, y la firme convicción de los gestores de la idea sostienen el aporte y la rica historia del encuentro.
Irene Rodríguez, integrante de Madrigal y del equipo organizador, explicó el contexto y la idea original del encuentro. “Sentimos la necesidad de crear un espacio para expresiones que luego de los 90 y del 2001 habían quedado marginadas y sin difusión en los grandes medios. Lo hicimos con las pocas herramientas que teníamos: contactos con otros artistas y docentes, militancia en el ámbito de la cultura y mucho esfuerzo personal y colectivo. También buscamos y conseguimos apoyo en las áreas de Cultura de la Ciudad y de la Provincia para el financiamiento, algo que seguimos teniendo”, señaló.
Si bien en las grillas de todas las ediciones hubo y hay artistas que forman parte de la escena de los festivales, el encuentro local posee su propia lógica y apunta a otras estéticas musicales. “Apuntamos a que en los conciertos haya artistas que, creando y recreando, impliquen una búsqueda de formas y contenidos que enriquezcan. El otro pilar son los talleres de grandes maestros, creados como espacios de transmisión y formación, donde se produce un verdadero encuentro entre docentes y estudiantes. Tenemos la convicción de que, luego de ese intercambio, nadie se va como llegó, el enriquecimiento es mutuo”, indicó la cantante rosarina.
El mundo de la música de raíz folclórica ha tenido en otros tiempos experiencias que han sido fundacionales. Se recuerda el gran aporte de “Alternativa musical argentina”, aquella reunión de músicos independientes en torno a un encuentro similar a este. El encuentro de Rosario tiene características similares, pero con imppronta propia y con agregados que son reconocidos en el país.
En ese sentido, Rodríguez apuntó: “Nos dicen siempre que faltan más iniciativas como la de Rosario y, a decir verdad, son pocas las provincias o ciudades que han replicado esta experiencia, a pesar de la voluntad de muchos artistas que han trabajado para que esto suceda”, lamentó la artista. “Lo bueno -añadió- es que varios músicos que vinieron como estudiantes, hoy vienen a mostrar sus proyectos en los escenarios del encuentro. Si hemos tenido algo que ver, por poquito que sea, con incentivar sus propuestas, nos damos por hechos”, afirmó satisfecha.
Con esfuerzo, los integrantes de la organización ponen todo su tiempo y su energía al servicio de la movida durante la semana, además de la larga tarea previa para armar los contenidos. “Somos una pequeña comisión de una decena de músicos y docentes que trabajamos ad honorem los que hacemos la selección para los talleres y los conciertos. Organizamos la grilla, solicitamos los auditorios y centros culturales, los subsidios, hacemos la gráfica y la prensa, todo se comparte, se discute y se acuerda con las dificultades que cualquier proyecto colectivo supone”, explicó Rodríguez.
“Logramos crear y sostener un espacio para expresiones estéticas que nos son propias y, como tales, hacen a nuestra soberanía cultural. Hay dificultades, pero nos alienta saber que el encuentro tiene reconocimiento y un lugar en la agenda musical de la ciudad, la provincia y el país”, concluyó.