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Rosario Norte se posiciona para recibir al tren a Buenos Aires

La intendenta presentó la evaluación del municipio sobre siete posibles estaciones de cabecera de los servicios de pasajeros.

Martes 14 de Enero de 2014

Si se reemplazan 4 kilómetros de vías y se acuerda el traslado de 2 mil familias que construyeron sus viviendas sobre el tendido que corre en forma paralela a Felipe Moré, Rosario Norte se muestra como la estación más atractiva para recibir al tren Rosario-Buenos Aires. Al menos eso se desprende de un estudio realizado por el municipio sobre siete posibles emplazamientos. El intercambiador de Patio Parada (cercano al cruce Alberdi) o Central Córdoba (27 de Febrero y Buenos Aires), son otros sitios con posibilidades. La inversión aportada por el gobierno nacional y el tiempo necesario para desarrollar las obras serán finalmente las cuestiones que inclinen la elección.

La intendenta Mónica Fein fue la encargada de presentar ayer el análisis realizado por equipos técnicos de la Municipalidad. El trabajo permitirá abrir el debate sobre el lugar de llegada del servicio de pasajeros que se proyecta poner en marcha entre Rosario y Buenos Aires. La semana próxima, el informe se debatirá con los concejales de las comisiones de Planeamiento y Servicios Públicos, integrantes del Consejo Económico y Social y de entidades vinculadas a la temática ferroviaria, como Amigos del Riel o Tren para Todos.

Las conclusiones de estos encuentros, anticipó Fein, se presentarán el 21 de enero al ministro del Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo. "El tren es un objetivo estratégico para la ciudad y lo más importante es que Nación, provincia y municipio lleguemos a un acuerdo lo más pronto posible", señaló la intendenta, que encabezó la reunión de la que participaron también su secretaria de Servicios Públicos, Clara García, el subsecretario de Planeamiento, Eduardo González, y la subgerenta del Ente de Movilidad, Eva Jokanovich.

En carrera. Los técnicos del municipio analizaron los pro y los contras de siete posibles estaciones de llegada de las formaciones: Rosario Norte (avenida del Valle y Callao), Patio Parada (Bordabehere 4280, a metros del cruce Alberdi), Rosario Oeste (Paraná y 9 de Julio), Barrio Triángulo (Godoy y Felipe Moré), Central Córdoba (27 de Febrero y Buenos Aires), el ingreso al puerto por avenida Belgrano y por la Terminal 7.

Para cada uno de esos sitios se evaluaron cinco variables: la conectividad con la ciudad, el área metropolitana y los servicios hacia el resto del país, además de la caracterización del lugar en función del tendido ferroviario, el desarrollo urbanístico y los proyectos adicionales necesarios.

"La decisión final dependerá de la inversión y el tiempo que tengamos", sostuvo Fein y consideró: "Rosario Norte y Patio Parda son lugares de desarrollo importantes para la ciudad, pero demandan inversiones importantes para que el tren llegue a este lugar a un tiempo adecuado. La otra posibilidad es la Estación Central Córdoba que podría convertirse en una terminal optativa, pensando en ese caso la existencia de dos estaciones ya que Rosario Norte va a seguir teniendo los trenes a Salta, Tucumán y Córdoba".

De acuerdo al análisis de los técnicos del municipio, la fortaleza de Rosario Norte reside en su conectividad dentro de la ciudad y hacia el resto del país. No requiere de obras de adecuación de la traza ni expropiaciones. Además, "se encuentra en un punto de alta accesibilidad y con transformaciones urbanísticas recientes (Puerto Norte)". En cambio, advierte, las vías están intrusadas por sectores y para llegar el "tren debe atravesar largos tramos, densamente urbanizados, implicando trastornos en la movilidad interna de la ciudad".

En el caso de Central Córdoba, como uno de los puntos desfavorables se apunta la falta de conectividad con el transporte ferroviario actual y futuro. "Para ello se necesita atravesar toda la ciudad con obra y con muchos tramos intrusados", señala el informe. En cuanto a los aspectos ferroviarios, se deben reconstruir varios tramos con trocha ancha y requiere expropiaciones en zonas de curvas y a lo largo de la nueva traza.

Como potencialidades se suma que "se encuentra en un punto de alta accesibilidad, recupera un edificio con valor patrimonial y podría revitalizar una zona deprimida. Además, la llegada del tren no implicaría graves trastornos a la movilidad cotidiana, pero una prolongación a Córdoba hacia el oeste implicaría trastornos en la movilidad interna u obligaría a un retorno hacia el sur, extendiendo el recorrido.

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