Rosario, mi ciudad
Si de los recuerdos por lógica no podemos vivir, tampoco la nostalgia nos ayuda, ni tampoco que todo lo del pasado fue mejor. Pero estamos en una época donde todo aquello del sabor a barrio rosarino...

Martes 07 de Abril de 2015

Si de los recuerdos por lógica no podemos vivir, tampoco la nostalgia nos ayuda, ni tampoco que todo lo del pasado fue mejor. Pero estamos en una época donde todo aquello del sabor a barrio rosarino ha quedado en el recuerdo. No importa el lugar pero si con seguridad aparezca el desconsuelo, ya que aquello que nos parecía bueno no lo hemos sabido cuidar ni hemos hecho algo para que lo cuiden. Rosario se ha convertido en una ciudad eterogénea, donde conviven rascacielos de 40 pisos y villas miserias que deambulan en el contorno de los distintos límites de la ciudad. No por ser déspotas, pero el haber acobijado a una cantidad de familias que huyeron de sus provincias por su propia hambruna de mucho no nos ha servido, sino por el contrario, ya que mantuvieron su situación de pobreza y bregan por un lugar en territorio rosarino. Pero este es sólo un hilo de esta madeja de inconsistencias en un polular de políticas que no nos han llevado a ningún lado. Tal es así, que si bien desde la Secretaría de Turismo se ha vendido al turista cortoplacista de los fines de semana, pero de qué forma. ¿Sabemos en qué condiciones está la ciudad con respecto a su infraestructura para recibir cantidad de viajeros? La verdad que no, no se ha tenido en cuenta una cantidad de variables que por lógica nos harían repensar tal situación. Teniendo en cuenta que nuestra ciudad ha crecido hacia el majestuoso Paraná y donde las espectativas son realmente impactantes creo que nos debemos preguntar una cantidad de cosas como por qué seguimos teniendo los mismos accesos a la ciudad desde los distintos puntos del país, siendo Rosario un eje clave en la logística en las rutas argentinas; por qué la inseguridad ha crecido en forma desmedida en estos últimos cinco años cuando se sabe el alto nivel de connivencia entre la delincuencia y la policía; porqué el narcotráfico ha calado tan profundo en nuestra sociedad tanto entre los de menos recursos como en la clase alta de la sociedad; por qué hasta el día de hoy no existe una planificación clara a la hora de organizar el tránsito, cuando el mismo es un caos a la hora que sea en cualquier lugar de la ciudad; por qué existe tanta desorganización en lo que hace al ámbito de obras públicas ya que entre las distintas empresas prestatarias de servicios (EPE, Telecom, Litoral Gas y otras) y el propio municipio se encargan de destruir veredas en forma reiterada. Estas y otras tantas, pero tantas situaciones sin resolver están pero ya que las apreciaciones políticas no aportan y no son significativas a la hora de demostrar que puede haber cambios, algo hay que ver pero se alude sin embargo que nuestra sociedad necesita otras posturas, ya que los tiempos pasan y parece que sólo nos quedan los recuerdos de aquello que parecía ser mejor. Hoy necesitamos que nuestros dirigentes se pongan los pantalones largos y se pongan a la altura de las circunstancias para que esta ciudad deje de ver el pasado como una postura mejor y elaboremos un futuro donde los rosarinos veamos nuestra ciudad como esa metrópoli futurista de la cual todos podamos estar orgullosos.

Guillermo V. Ferreyra / DNI 13.588.802