Martes 04 de Agosto de 2015
¿Por qué abocarnos a la causa Stop Yulin 2016? El llamado "Festival de carne de perro y gato" se instauró en Yulin (China) recién en 2009, para festejar el comienzo del solsticio de verano, por lo que no constituye una tradición antigua culinaria de comer perros y gatos, ni es una cuestión cultural, sino que es un recurso maquiavélico con fines económicos por parte de personas carentes de todo sentimiento de respeto por la vida, que con el lema "Cuanto más los torturan, más sabrosa será su carne", justifican las más atroces y sádicas prácticas para con los animales. Es de suma gravedad lo que está ocurriendo, tal es así que tanto turistas extranjeros como proteccionistas y ciudadanos chinos han difundido horrorosas escenas donde se ve cómo los pelan vivos, los picanean, los hierven, fríen, hornean, descuartizan, prenden fuego y todo tipo de torturas con el fin de que segreguen más adrenalina y su carne sepa más sabrosa. A su vez, en virtud de tales denuncias, en particular a través de las redes sociales y petitorios internacionales en cadenas, habitantes de otras regiones de ese país, amantes de la carne de perro y gato, viajaron a Yulin para probar dicho "manjar". Muchos de los animales que han sido víctimas de esa feroz maldad, tenían dueño y fueron encontrados con sus identificaciones. El cuadro es desgarrador tras ver las fotos de niños llorando desconsoladamente al lado de su mascota asada, hervida o frita, lo que explica que la mayoría de las mascotas asesinadas fueran de raza. Los activistas chinos han apelado al apoyo y solidaridad de todas las naciones, porque teniendo a las autoridades y a la ley en contra, es muy difícil impedir que esto se siga institucionalizando, siendo tales actos contrarios a la Declaración Universal de los Derechos del Animal (Unesco, ONU) y que constituyen un holocausto, un crimen contra la naturaleza y denigran la dignidad y la conciencia moral de la humanidad. Represéntense lo que debe implicar ser chino, activista y amante de los animales y presenciar cómo los torturan y matan sin poder hacer nada. Hay fotos de personas llorando e implorando de rodillas piedad, mientras los verdugos, valiéndose de medios de tortura medievales, aumentan el vigor para masacrar a estos pobrecitos, todo entre burlas y risas irónicas. Por eso es tan importante que nos solidaricemos con el pueblo chino y protejamos sus perros y gatos, los que sólo tuvieron la desgracia de haber nacido en Yulin, como otros en distintas partes de China y cuyas denuncias nos están llegando. Imagínense que si esto ocurriera aquí, donde todo el mundo ya considera al perro y al gato como parte de su familia, quien osara cometer semejante atrocidad sería linchado y denunciado, incluso por la persona más indiferente. Lamentablemente, los perros y gatos de Yulin no cuentan con esa ventaja y es por eso que Rosario dice "Stop Yulin 2016", con la esperanza y convicción de que tal injusticia cese, porque consideramos que los perros de Yulin son tan valiosos como los nuestros, y no defenderlos sería discriminarlos. Así lo entienden los habitantes de una ciudad que es considerada la primera y única no eutanásica del país, lo que me llena de orgullo y la cual forma parte de una provincia que va por el mismo camino. En consecuencia, Rosario no podía estar ausente en tal noble causa y lo demostró el 9 de Julio en el Monumento Nacional a la Bandera y lo ratificará el próximo 17 de agosto en el mismo lugar a las 11, convocándose a quienes se quieran unir a manifestar nuestro repudio a la matanza de Yulin. Para terminar, hago saber que con motivo de esta campaña, me he contactado con activistas por los derechos del animal y grupos proteccionistas de todo el mundo y me he visto obligada a recurrir a diccionarios de diversos idiomas para saludar en croata o ruso, por ejemplo.
Débora J. Ayache / Activista por los Derechos del Animal