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Rosario Central: virtudes y defectos de un equipo en formación

El conjunto de Arroyito en su vuelta a primera división alternó buenas y malas en cuanto al funcionamiento colectivo y la efectividad en las dos áreas. Russo fue acoplando a los refuerzos de manera gradual.

Lunes 19 de Agosto de 2013

En el arranque de la temporada Central mostró aspectos positivos y negativos. Como la mayoría de los equipos de nuestro fútbol en las tres fechas disputadas alternó algunas facetas de juego para destacar y otras que deberá mejorar para poder convertirse en un equipo confiable. El primer objetivo en el que está trabajando el DT Miguel Angel Russo es en lograr paulatinamente que el Canalla sostenga una regularidad en el juego lo máximo posible a largo de los 90 minutos, donde imponga las condiciones y el ritmo futbolístico en el trámite de los encuentros. Y eso no es tarea sencilla. "Hay situaciones que sirven para seguir aprendiendo", manifestó el técnico luego del traspié en La Plata, el sábado ante Gimnasia. En sintonía con este pensamiento, bien se puede asegurar que Central todavía es un equipo en formación. La base de jugadores que permaneció de la temporada pasada deberá mixturarse lo antes posible con los refuerzos que llegaron para que la unión de las individualidades potencie al conjunto.

Hay que decir que los refuerzos llegaron sobre la hora y por eso Russo los va mechando de a poco con el paso de las fechas. En líneas generales en las tres primeras jornadas el DT mantuvo la base que venía actuando de la B Nacional. Porque en el estreno triunfal ante Quilmes las únicas caras nuevas fueron Alejandro Donatti y Carlos Luna, este último autor de dos golazos en el debut en el Gigante.

Luego, ante River por la segunda fecha, donde el partido se le escapó a Central en una pelota parada, también los únicos refuerzos que salieron a jugar de arranque fueron el lungo zaguero ex Tigre y el Chino Luna. Y en la última presentación frente a Gimnasia, donde fue derrota 3 a 1, a los dos anteriores se les sumó desde el inicio Franco Niell, justamente el autor del tanto del descuento en el bosque. Es como que los refuerzos que ingresan cumplen con las expectativas.

En consecuencia, hasta el momento Russo prefirió apostar por lo conocido y lo que pudo moldear en la pretemporada. Mientras tanto está poniendo a punto a los refuerzos en la rutina de Arroyo Seco para ir acoplándolos de manera gradual a la estructura colectiva. Apenas un puñado de minutos sumaron en cancha Sebastián Abreu, Gonzalo Castillejos y Guillermo Pol Fernández, mientras que aún no saltó a la cancha el volante de buen pie Eduardo Ledesma. Si hay una característica que distingue a Russo es que, más allá de los resultados, no es de patear el tablero de una fecha a la otra. Al contrario, se distingue por los cambios progresivos y las correcciones paulatinas, entendiendo que es la fórmula más acertada para ir puliendo los errores.

Claro que en este amanecer del torneo Inicial Central hizo cosas buenas y de las otras, lo que para nada impone realizar cambios masivos, pero sí tal vez algunos retoques estratégicos o de apellidos para pulir los defectos que aparecieron en las tres primeras fechas, donde sobre nueve puntos en juego se atesoraron tres unidades.

Dentro de los puntos más flojos hay que señalar que lo peor fueron los 30 minutos iniciales ante Gimnasia. Allí todo el equipo en general entró dormido, desatento, le entregó mansamente la pelota al rival y con grietas preocupantes en el retroceso. En especial en ese lapso del partido en el bosque los tándem Ferrari-Encina y Schulze-Lagos no pudieron contrarrestar a los adversarios y en varias oportunidades hubo desbordes de futbolistas del Lobo. También puede mencionarse como un aspecto a mejorar la sintonía entre Nery Domínguez y Federico Carrizo en la zona medular de la cancha. Porque a lo largo de los tres partidos hubo momentos donde no se complementaron de manera certera y eso costó muy caro, en especial en la primera etapa ante el Lobo. Porque el Pachi corre mucho, pero le cuesta ocupar los espacios y es liviano en la marca. No hay dudas de que lo mejor del volante de Villa Giardino está cuando arranca hacia adelante con la pelota dominada, allí marca la diferencia y tal vez debería jugar en una posición sin tanta responsabilidad de retroceso, como por ejemplo por alguna de las bandas.

Lo positivo fue que arriba Central en todos los partidos generó peligro. Porque Luna brilló en el primer encuentro ante Quilmes con dos golazos y luego no pudo resolver con precisión la chance neta que le quedó ante River, ante el cierre providencial del Piri Vangioni. Y el sábado ante Gimnasia el Chino casi factura pero Barsottini le sacó el remate sobre la línea. Y la otra clara que tuvo en el bosque fue un cabezazo que se fue apenas desviado.

Otro que cumplió en su debut como titular en La Plata fue Niell, que siempre generó peligro, anotó un gol magistral y casi factura alguno más.

Central arrancó su vuelta a primera división con cuestiones positivas y algunos defectos también. Algo lógico para un equipo que está en formación. Russo seguirá puliendo el juego colectivo y en caso de que lo considere oportuno irá moviendo los apellidos del once inicial hasta encontrar la alineación que más lo satisfaga. "Los errores los hablamos entre nosotros. En esto la concentración debe ser total, y la idea es hacernos cada vez más firmes y fuertes", dijo Russo en su último contacto con la prensa.

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