Edición Impresa

Rosario Central no quiere detener el ritmo de su marcha

El equipo de Russo visita esta tarde a Huracán en Parque Patricios con la intención de conservar la punta y estirar su notable racha de triunfos. Comienza a las 18 y dirige Mauro Vigliano.

Lunes 25 de Febrero de 2013

Rosario Central busca algún brebaje que le otorgue inmunidad. Quiere evitar cualquier elemento que lo perturbe o que se interponga en su camino. Necesita aislarse en su paso ganador. Ese que ostenta nueve victorias al hilo, que bate récords y que lo colocó como solitario líder de la categoría. Con esa premisa, la de no salirse de la huella adoptada, el conjunto canalla visitará esta tarde, a las 18, a Huracán, en Parque Patricios, por la 22ª fecha de la B Nacional.

Con la victoria de la semana pasada sobre Boca Unidos en el Gigante, y aprovechando el tropiezo de Olimpo ante Defensa y Justicia, el equipo de Miguel Angel Russo trepó a la punta del torneo y ahora no quiere soltar esa posición de privilegio. "Nuestra misión es cuidar la zona de ascenso", comentó el DT auriazul durante la semana. Y esa frase exhibe las responsabilidades que todavía acarrea este grupo y que lo acompañarán hasta el cierre del torneo.

Y como falta mucho para los capítulos finales, la idea es seguir "escalón por escalón", como les gusta decir a los jugadores centralistas.

En esa férrea política de objetivos cortos, y en el infranqueable muro de convencimiento que construyó el técnico para proteger esta difícil cruzada, se centran gran parte de la chances de este equipo para continuar extendiendo sus rachas y sus sueños.

La red de certezas que forjó este plantel provienen de la postura del conductor canalla que supo reaccionar a tiempo, que se animó a meter mano y a dibujar una receta utilitaria y rendidora que le está dando muchos réditos en este certamen. En ese sentido, la seguridad defensiva pasó a transformarse en el emblema de la reacción auriazul. A Caranta sólo le marcaron un gol en los últimos nueve cotejos y ese es un enorme valor agregado.

A Central le convierten muy poco y desde allí se levantan sus principales certificados de garantías. Desde ese firme respaldo en el fondo se despiertan los genes iniciales de sus intenciones de juego y se fabrican los tiempos para esperar siempre la chance precisa.

Es que este equipo aprendió a disimular con astucia sus propias falencias, a tener paciencia de artesano y a ser contundente cuando los caprichos del destino le tocan su puerta.

Para esta ocasión, Russo pondrá en cancha los mismos once que superaron a los correntinos en la jornada anterior. El volante Nery Domínguez, quien sufrió un golpe en la rodilla derecha en la práctica del miércoles en Arroyo Seco, se repuso convenientemente y en los demás entrenamientos entregó señales muy favorables en relación a su evolución.

El pibe, un hombre clave en la conformación de la columna vertebral de este conjunto, hizo fútbol dos veces sin presentar problemas físicos y de esa manera despejó la única duda que merodeaba el imaginario futbolístico del técnico.

Así será todo igual, sin cambios, en lo que se uede leer como un nuevo gesto de apoyo y confianza de Russo hacia sus dirigidos.

Por su parte, Huracán se presentará con algunas bajas (Barrientos y Danelón, por acumulación de amarillas y Villarruel por lesión), y con la necesidad de empezar a acortar la gran brecha que lo separa del pelotón de arriba.

Por el momento marcha con 25 puntos, muy lejos de sus objetivos de arranque y con muy poco margen de maniobra. Por eso puede salir a buscar el partido y eso le es conveniente a la apuesta auriazul.

Así, con una previa que mezcla promesas de buen espectáculo y dientes apretados, Central visitará a Huracán con los bríos propios de su racha y con la idea de que nada afecte el ritmo de su marcha.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS