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Rosario Central enfrenta el pesado karma del desequilibrio

El equipo de Miguel Angel Russo nunca encontró regularidad en el torneo, donde osciló entre resultados negativos y positivos, aunque con más derrotas que triunfos.

Lunes 27 de Octubre de 2014

Un equilibrio que no llega. Y un equipo que paga las consecuencias. Así transita Central su vida por el torneo local. Con altibajos pronunciados. Con resultados que están más cerca de la columna del debe que del haber. Con partidos de regular para abajo desde lo estrictamente futbolístico. Con alguna que otra gratificación, pero sin un anclaje serio que invite a soñar con la consolidación. Para muestra basta con repasar el comportamiento básicamente desde los resultados. Disputadas 13 fechas, Central logró un solo empate. Los otros fueron derrotas (7) y victorias (5). O gana o pierde. No parece haber punto intermedio. Y en eso va todo ese bagaje de actuaciones y actitudes que forman parte del equilibrio por el que siempre se trabaja. Pero que hasta aquí nunca llegó.

Lo primero que hay que decir que este tipo de comportamientos no es nuevo para Central. Desde que recuperó su lugar en primera división siempre fue así. Por supuesto que es insoslayable el hecho de que durante la primera temporada ese reacondicionamiento que se tornaba condición sine qua non fue cumplido al pie de la letra. Punto para Russo y sus jugadores. Pero en ese lapso también existieron conductas futbolísticas ambivalentes.

En lo que va del torneo, Central nunca pudo ganar dos partidos seguidos. Todo un indicio. Ni siquiera logró ese cometido después de la contundencia con la que se impuso en el clásico. Fue incapaz de tomar ese envión anímico como aliado y sacarlo de paseo, en este caso por el Kempes.

Pero claro, poner bajo la lupa lo acontecido sólo en el último partido sería un reduccionismo estéril. Lo de Central fue irregular desde el inicio. Y lo que es peor, con rendimientos que estuvieron muy por debajo de lo esperado. Ejemplos sobran. Pero detenerse en lo hecho en el clásico y después en la Docta sirve como ejemplo. Porque de la concentración absoluta y de la mentalidad imperturbable contra Newell's se pasó sin escalas a un gol en contra a los dos minutos de un partido que tuvo sólo dos remates de media distancia como opciones claras.

"La irregularidad es el resumen de nuestro torneo hasta ahora". A confesión de parte, relevo de pruebas. Mauricio Caranta le puso palabras más que contundentes a la vida futbolística canalla tras la caída en Córdoba.

Sólo lo realizado en la Copa Argentina puede tomarse como un bálsamo. Porque fueron tres presentaciones y consiguió tres victorias, aunque una de ellas por la vía de los penales, después de un flojo desempeño desde lo colectivo durante los 90 minutos. Y en el medio de eso, un comportamiento revulsivo, que fue de triunfos a victorias sin solución de continuidad.

Nombres, estrategias, dispositivos tácticos. Todo fue probado. Y los resultados están a la vista. Miguel Angel Russo, sabedor de que la necesidad de reacomodarse en el torneo es imprescindible, trata de mentalizar a sus jugadores para lograr un efecto contagio. Habla del "hoy" para no poner la Copa Argentina como el principal y gran objetivo de aquí a la finalización del semestre. Pero interiormente sabe que esos dos partidos que separan al Canalla de un título y la clasificación a la Libertadores 2015 es el gran objetivo apuntando. Ahora, para lograrlo será necesario acondicionar la estructura futbolística, que no será en otro escenario que en el campeonato doméstico, donde ya dio sobradas muestras de las dificultades que tiene para abrazarse al equilibrio del que siempre se habla, pero que en esta oportunidad, como en el último tiempo, le está costando horrores conseguir.

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