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Rosario busca $260 millones del BID para una obra clave en la zona sur

Se trata de la revitalización de todo el entorno costero del Saladillo, que contempla hasta la creación de un mercado de pescadores.

Viernes 02 de Mayo de 2014

El gobierno municipal dará otro paso más la semana próxima para abrir nuevas líneas de créditos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el objetivo de realizar obras de infraestructura en el Parque Ribereño El Mangrullo y Bajos del Saladillo, en la zona sur de la ciudad. Para este proyecto apuntan a lograr un financiamiento 260 millones de pesos.

El Ejecutivo también analiza avanzar con el proyecto de pavimentación de mil cuadras, que demandaría otros entre 500 y 600 millones de pesos de inversión.

La presentación será la semana próxima cuando funcionarios del organismo internacional desembarquen en Rosario para mostrar el proceso de recuperación costera ante más de 30 intendentes y equipos técnicos de todo el continente americano, en el marco de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ver aparte).

El objetivo de la gestión Fein apunta a incorporar estos créditos dentro del préstamo que consiguió el gobierno nacional por 274 millones de dólares por parte del BID.

Las conversaciones con el organismo se retomaron el año pasado durante una gira de la intendenta por Washington. Y fueron reforzadas semanas atrás en Colombia durante un viaje de la secretaria de Hacienda municipal, Verónica Irízar, en un encuentro de funcionarios del área económica.

La búsqueda de alternativas de financiamiento internacional responde a la nueva sintonía fina con el gobierno nacional y a su cambio de postura frente al endeudamiento externo urgido por la necesidad de divisas. La provincia ya consiguió la autorización para tomar deuda con el fondo kuwaití para el acueducto Reconquista. En tanto, Rosario perdió el año pasado un financiamiento por 20 millones de dólares del BID para cloacas, por las diferencias que había entre Nación y el socialismo.

Otras tasas. Pero la salida internacional también responde a la dificultad para tomar endeudamiento de envergadura en un contexto en que las tasas de interés se dispararon tras la devaluación, hoy en torno al 27 por ciento, debido a la política del Banco Central (BCRA) de elevarlas con la intención de frenar la fuga al dólar. Esto echó por tierra la exploración que venía realizando con el Banco Municipal para emitir deuda a nivel local.

A diferencia de cortos plazos y altas tasas de interés en el mercado financiero doméstico, las líneas del BID son de 10 a 20 años y con una tasa Libor, que pendula entre el 2 y 2,5 por ciento anual.

Irízar explicó que "los antecedentes de implementación y cumplimiento de pagos al organismo por parte de Rosario suman para poder abrir una nueva línea de crédito". Fue durante la intendencia de Hermes Binner, en los 90, cuando se tomaron los créditos del BID para grandes aglomerados urbanos (GAU) y que fueron ejecutados en su mayoría durante el gobierno de Miguel Lifschitz.

Esos créditos para la construcción de los centros de distrito, los accesos, el Heca y la Maternidad Martín sumaron 65 millones de dólares, los cuales se terminarán de pagar en 2017.

En esta oportunidad, de cristalizarse el crédito, sería recién para fines de 2014 o principios de 2015 que podría estar todo listo para el inicio de las obras.

El proyecto.El director general de Relaciones Internacionales municipal, Sergio Barrios, señaló que el proyecto plantea la recualificación de Nuestra Señora del Rosario, desde Cortada Mangrullo hasta la zona en la que se encuentra el barrio La Mandarina; el saneamiento de los márgenes del Brazo Seco del Saladillo, reservando un área de 5 hectáreas de espacio verde público. También prevé el reordenamiento de asentamientos irregulares y clubes de la costa; la consolidación del frente costero e integración de espacio público agregando otras 2,5 hectáreas de espacio verde; la construcción y puesta en funcionamiento de un mercado de pescadores como una alternativa de sostenibilidad y generación de empleo e inserción social y, finalmente un programa de mejoramiento barrial que implica un trabajo conjunto con cerca de 1.000 familias que habitan en esa zona de la ciudad.

El proyecto se plantea un abordaje integral en materia de construcción de infraestructuras básicas, incluida la construcción de desagües pluviocloacales y la solución definitiva de los efluentes de las industrias frigoríficas radicadas en esa zona de la ciudad.

Nueva etapa. Rosario, al igual que la mayoría de los municipios, no tiene espaldas para, con los recursos corrientes, encarar trabajos de infraestructura de envergadura. Y se eso se reflejó en el primer trimestre del año con los debates, cruces y propuestas de financiamiento para obras, los sistemas de transporte o la salud pública.

Esa fase de paritarias entre los distintos niveles de Estado por ahora se selló para Rosario con un paquete de grandes obras en la ciudad financiadas por la provincia. Son unos 1.300 millones de pesos hasta 2015. Esto incluye la recuperación de los Fonavi, la intervención integral en 20 barrios, el hospital Regional, avenida San Martín, Ovidio Lagos, Rivarola y el acueducto Gran Rosario.

Y la Nación reforzó las partidas para la Circunvalación, accesos, recursos para renovación de vías para el tren Buenos Aires-Rosario, el complejo habitacional de Madres de Plaza de Mayo, y los laboratorios y edificios del Conicet y la Universidad.

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