Rompen la vidriera y roban $ 2.500 de una cortinería
Lo que fue el cuarto atraco que sufrió la sucursal de la cortinería Rosario Confort, de Córdoba esquina Rodríguez, tuvo mucho ruido pero repartió un magro botín para los ladrones. Uno de los enormes cristales blindex que cubren una de las vidrieras se hizo añicos ayer a la madrugada y los delincuentes tuvieron todo el tiempo del mundo para revolver cada centímetro del local y llevarse unos 2.500 pesos en efectivo.

Sábado 25 de Julio de 2009

Lo que fue el cuarto atraco que sufrió la sucursal de la cortinería Rosario Confort, de Córdoba esquina Rodríguez, tuvo mucho ruido pero repartió un magro botín para los ladrones. Uno de los enormes cristales blindex que cubren una de las vidrieras se hizo añicos ayer a la madrugada y los delincuentes tuvieron todo el tiempo del mundo para revolver cada centímetro del local y llevarse unos 2.500 pesos en efectivo.
  El asalto se produjo entre las 5 y las 6.30 de ayer. El local ocupa la ochava noroeste de Córdoba y Rodríguez y en el amplio salón, con sus dos fachadas completamente vidriadas, se exhiben para la venta futones, sofás, distintas variedades de cortinas, camas y hasta almohadones puf para chicos. La firma cuenta con otro negocio en Mendoza y Alsina, en el barrio Echesortu, que también recibió la visita de ladrones la madrugada del pasado jueves 16.
  
Doble intento. En el robo de ayer, los delincuentes primero intentaron destruir el blindex que está sobre calle Rodríguez pero no tuvieron suerte. “Lo dañaron, pero no pudieron hacerlo estallar. Deben ser chicos y al parecer intentaron romperlo a patadas”, contó ayer una de las empleadas de la firma.
  El estruendo de ese primer atentado no hizo amedrentar a los asaltantes, quienes se desplazaron unos pocos pasos para dar la vuelta por calle Córdoba y descargar una andanada de golpes sobre lo que sería su puerta de acceso.
  Mientras dos vidrieros hacían lo necesario para dejar todo en condiciones, la empleada aprovechó un breve parate en la atención de público. “Fue una explosión muy fuerte, pero no sabemos con que objeto rompieron el vidrio. Una vez que estuvieron adentro revolvieron todo”, dijo la joven. En tealidad, los maleantes lograron su objetivo cuando sacaron de la caja 2.500 pesos en efectivo que pasó a ser su único botín ya que no se llevaron ninguna mercadería.
  Un dato que llama la atención de los dueños de la cadena de cortinerías y que los pone por demás de nerviosos es que al igual que lo ocurrido en el local de Echesotu, el sistema de alarmas no se activó a pesar de que el vidrio se destruyó totalmente. Es más, una vez adentro del local los intrusos fueron hacia la caja donde se encuentra el dispositivo principal y la arrancaron. l