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Roggero muestra sus garras al frente del seleccionado argentino de hockey

El entrenador de Las Leonas, Emanuel Roggero, habló con Ovación sobre los objetivos del equipo en la Copa Panamericana, que arrancará esta noche en Mendoza.

Sábado 21 de Septiembre de 2013

En el entorno del hockey dicen que Emanuel Roggero, el técnico de Las Leonas, es un tipo demasiado serio. Comentan que las jugadoras no tienen con él una relación muy fluida y eso no lo favorece. Señalan otros, los más cercanos al plantel, que es poco expresivo y que al grupo no le termina de convencer. Las afirmaciones no son rumores infundados. Al contrario. Son producto de fuentes consultadas. Se nota que a Roggero no le gustan las entrevistas. Las asume a la defensiva. El lo niega, pero el modo en el que llegó a ocupar su cargo en el equipo lo puso bajo la lupa y se advierte que no le gustan. Entonces, cuando se le pregunta por esa situación, es tajante. Hoy, Las Leonas debutan en la Copa Panamericana de Mendoza, donde son indiscutidas candidatas al título. Roggero eligió lo mejor que tenía a su alcance para encarar este torneo, no porque la cita tenga gran jerarquía, sino porque a fines de noviembre Argentina albergará las finales de la Liga Mundial en Tucumán, con los mejores ocho seleccionados del mundo y necesita aceitar las piezas y rendir cuentas. La más difícil desde que ganaron la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres, en agosto del año pasado. En este marco, mantuvo el siguiente mano a mano con Ovación.

—Por el nivel de los equipos que compiten está claro que Las Leonas van por el título. ¿Pero qué otro objetivo pretende alcanzar en esta competencia?

—En primera instancia queremos ganar el torneo. Después buscamos consolidar los últimos dos meses de trabajo, hacerlo en varios partidos y en uno en particular, que entiendo será la final. También quiero seguir observando comparativamente a las chicas en su juego.

—De junio hasta ahora, cuando jugaron las semifinales de la Liga Mundial (fueron terceras en Londres), ¿qué aspecto del equipo se dedicó a trabajar?

—Trabajamos mucho el aspecto defensivo y después en definir un sistema base que tenga la dinámica para modificar formas de juego, pero a partir de la formación 3-3-1-3.

—El sistema es bastante parecido al que planteaba Marcelo Garraffo.

—Vi algunos partidos de su ciclo, y sí, es parecido.

—La lógica indica que esa final en la Copa Panamericana sería ante EEUU, un rival que últimamente cuesta superar bastante. Perder otra vez con ellas, como en la final de los Juegos Panamericanos, ¿sería problemático para su conducción?

—No pienso en perder con EEUU. No sé cómo podría ser. A Argentina le cuesta EEUU no por haber bajado su nivel sino porque es un partido evidentemente incómodo. Debemos tener la capacidad de desdoblarnos, de ganar en lo que nos incomoda, como el estado físico que tienen las estadounidenses cuando no tenemos la pelota y diferenciarnos cuando la tenemos en la administración y en lo que somos capaces de generar por asociaciones o individualidades.

—Varias Leoncitas tendrán la posibilidad de mostrarse en este torneo. ¿Por qué las incluyó en la lista? ¿Hay muchos puestos en los que necesita recambio?

—Esta es la primera lista que tengo con un grado de observación real, por lo cual te podría decir que es la lista que conformé con más conocimiento sobre las jugadoras. Son 25 de acá a las semifinales de Tucumán, no hay idea de variar por variar, sí de plantear una competencia, desde las 11 a las 18 y desde las 18 a las 25. No quiero ser preso de mis palabras respecto de algún momento, pero la idea es que este grupo sea el que juegue la Liga Mundial.

—¿Siente que tiene que rendir demasiadas cuentas como entrenador de Las Leonas por la forma en que se dio su llegada?

—Cualquiera en mi lugar estaría ante la mirada de todos y cuando acepté el cargo sabía que esto era así. No me parece sorpresivo ni novedoso. No lo relaciono con otra cosa que no sea con el cargo mismo.

—¿Cómo es su relación con el grupo?

—Me gusta conectarme y saber cómo se encuentran las jugadoras más allá del hockey. Esa es mi forma de conducir.

—Después de muchos años no hay ninguna jugadora del Interior en esta lista. ¿Es una preferencia suya o una casualidad?

—Del Interior sí hay: Macarena Rodríguez, Pity D'Elia, son de Mendoza.

—Pero juegan el torneo de Buenos Aires. La pregunta está dirigida a jugadoras que participan en ligas del Interior.

—La discusión al respecto es larga. Me parece que hay una parte de la competencia en Buenos Aires que tiene otro ritmo. Pero sobre el origen de las jugadoras... Simplemente las evalúo sobre su rendimiento.

—Por ejemplo, Carlos Retegui prefería tener a las jugadoras en Buenos Aires pese a que había alguna del Interior.

—Yo no tengo que decirlo ni no decirlo. Evidentemente desde el origen del Plan Nacional la situación fue mutando. En principio, las regiones tenían una connotación fuerte y eran un lugar de trabajo donde se veía a las jugadoras. Después, en algo que no sé si fue planeado, el ritmo de juego se lo fue dando la competencia de Buenos Aires y por eso las jugadoras fueron cambiando de ligas. Y no porque un entrenador les haya dicho que se tenían que ir ahí. Es la realidad. No es que esté bien o mal. Es así.

—¿Qué nombres sustentan la columna vertebral de su equipo?

—La conductora del equipo es claramente Luciana Aymar, más allá de lo obvio y de su nivel histórico, es quien lidera el equipo dentro y afuera del campo. En la cancha hoy está jugando de doble cinco vertical y la idea es que no se estacione en un lugar para que no le tomen la referencia, pero siempre tiene la libertad de moverse donde ella lo considere correcto. Hasta ahí es suficiente. La referencia y conductora es Luciana. No quiere decir que no tenga esos otros nombres. Pero hasta ahí está bien.

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