Sábado 14 de Enero de 2012
Por decreto presidencial de 1949, se declaró a la Virgen María, bajo el título de María Auxiliadora, como patrona del agro argentino. Un gesto y una decisión política del entonces presidente Juan Domingo Perón. Se tuvo en cuenta como argumento y razón fundamental, la obra de promoción humana llevada a cabo por la congregación salesiana en nuestro país, es decir, escuelas agrotécnicas, talleres de arte y oficios, los populares "oratorios", esos lugares donde aún hoy son invitados los niños y adolescentes en situación de riesgo o de pobreza, para jugar, compartir la merienda y descubrir los valores humanos que tal vez la vida les ha negado. Testimonio cercano de esto, es la obra solidaria en Ludueña, animada por el padre Edgardo Montaldo. María Auxiliadora, es la devoción que los hijos de Don Bosco trajeron a la patagonia, al litoral y a otros puntos de nuestra patria, estoy pensando en Misiones, donde se elabora la yerba Don Bosco, muestra de emprendimiento social. Una hermosa y enorme estatua de María Auxiliadora se encuentra sobre avenida Pellegrini entre Ovidio Lagos y Ricchieri. Sé que no pocos rosarinos rezaron a ella pidiendo la lluvia para nuestros campos, además de una cuestión de fe, se trata de buscar formas culturales de sentirnos solidarios entre los argentinos, pensando tanto en el productor como en el peón rural. Por otra parte, tal vez convenga implorarle también para que cesen las inundaciones cuando vengan, en definitiva, se trata de algo muy humano: "A María Auxiliadora rogando y con las manos trabajando".
Carlos Alberto Robledo / DNI 14.509.377