Robó una moto, pidió rescate y terminó en manos de la policía
"Si querés la moto lleva ya 300 mangos a Avellaneda y Uriburu. Hacerlo urgente. La tengo casi vendida". Como si se tratara de un aviso clasificado, un ladrón de motos se contactó con su víctima para pedirle rescate por la Suzuki 100 que le había robado el día anterior a punta de pistola en barrio Las Delicias.

Viernes 19 de Febrero de 2010

"Si querés la moto lleva ya 300 mangos a Avellaneda y Uriburu. Hacerlo urgente. La tengo casi vendida". Como si se tratara de un aviso clasificado, un ladrón de motos se contactó con su víctima para pedirle rescate por la Suzuki 100 que le había robado el día anterior a punta de pistola en barrio Las Delicias. La víctima accedió tras hacer la denuncia del caso, pero en su lugar fueron tres policías de civil de la comisaría 21ª quienes detuvieron al maleante, un hombre de 45 años que acumula una veintena de antecedentes y dos condenas por delitos contra la propiedad y las personas (ver aparte). Quedó preso en la seccional de Arijón al 2300.

El martes a la noche Elías, de 18 años, llegó en su Suzuki 100 negra hasta Hilarión de la Quintana y bulevar Oroño, en barrio Las Delicias de la zona sur de la ciudad. Eran cerca de las 21 y el muchacho se bajó del rodado y se quedó sentado en los bancos de cemento que están en el cantero central del bulevar. Mientras el joven se fumaba un cigarrillo llegó al lugar un hombre que, sin más prólogos, lo apuntó con una pistola.

La denuncia. "Dame el celular y la moto es mía. Querido, te quedaste sin moto", le dijo el ladrón, quien se subió al rodado y desapareció llevándose también el teléfono del muchacho que poco después llegó a su casa y contó lo ocurrido. Entonces, Elías y su papá fueron hasta la comisaría 21ª a radicar la denuncia por el robo calificado. Hasta ahí uno de los tantos robos de motos que hay en Rosario.

El miércoles a media tarde al celular del padre de Elías llegó un mensaje de texto que provenía del móvil de su hijo. El mensaje hablaba de cierta urgencia de parte del ladrón por desprenderse de la moto y fijaba un punto de encuentro. "Urgente. La tengo casi vendida", resaltó el maleante en el texto. Eran casi las 18.30 cuando Elías y su papá regresaron a la comisaría de Arijón al 2300 y pusieron al tanto al personal policial sobre lo que sucedía. Así fue que tres policías vestidos de civil se dirigieron a la zona de contacto: Avellaneda y Uriburu. A los pocos minutos vieron por el espejo retrovisor del móvil que un hombre de más de 40 años se acercaba con precaución al lugar en una Suzuki negra.

Intentó escapar. Cuando uno de los policías le salió al cruce, el ladrón emprendió la huida que se extendió unos 200 metros. Pero el móvil policial lo emparejó y entonces el maleante tiró la moto y continuó su escape a pie. Poco después fue atrapado en una villa ubicada en las inmediaciones de Avellaneda y Lamadrid e identificado como Alberto Dionisio G., de 45 años.