Robó $ 13 mil de una financiera céntrica
La céntrica esquina de Rioja y Sarmiento debe ser por estos días una de las más custodiadas de la ciudad. Es que el acampe que hacen los militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) frente a las puertas de la Ansés en demanda de planes sociales ha llevado a que la Jefatura de la Unidad Regional II...

Viernes 29 de Mayo de 2009

La céntrica esquina de Rioja y Sarmiento debe ser por estos días una de las más custodiadas de la ciudad. Es que el acampe que hacen los militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) frente a las puertas de la Ansés en demanda de planes sociales ha llevado a que la Jefatura de la Unidad Regional II disponga una cuantiosa custodia de uniformados en el lugar. Sin embargo, un ladrón solitario hizo caso omiso al operativo de seguridad y no tuvo prejuicios para asaltar a mano armada la sucursal de una financiera de Rioja al 1000. Se alzó con 13 mil pesos en efectivo y se fue caminando frente a los policías.

Ocurrió minutos antes de las 15 de ayer en la sucursal que la financiera Credil tiene en Rioja 1081. Allí, a esa hora, había dos empleados que se aprestaban a poner fin a una nueva jornada de trabajo. En eso entro el último cliente del día. "Un hombre joven, bien vestido, que no despertó ningún tipo de sospechas en los trabajadores", sostuvo una fuente de la seccional 2ª.

Arma en mano. Lo cierto es que el falso cliente se acercó a una de las cajas y allí desnudó sus verdaderas intenciones. "Extrajo un revólver calibre 22 con el que amenazó a los empleados que estaban en el local y los obligó a ir hasta un baño que se encuentra fuera del área de atención al público", relató el vocero policial.

Con el personal reducido, el maleante recogió los 13 mil pesos que había en las cajas, los guardó en los bolsillos y salió caminando con la misma tranquilida con la que había llegado. No está claro si se fue hacia la peatonal San Martín o hacia calle Sarmiento, donde estaba apostada la policía. Pero no dejó ningún tipo de rastro sobre su presencia. Es que el sistema de cámaras de video de seguridad de la empresa no funcionaba.

Apenas pudieron zafar del encierro, los empleados de Credil corrieron a avisar lo ocurrido a los uniformados que "controlaban" a los militantes de la CCC y éstos dieron aviso a la Policía Motorizada. Con los datos aportados por las víctimas se hizo una redada por varias calles del centro para dar con el ladrón, a quien hasta anoche no habían podido localizar.