Viernes 29 de Junio de 2012
Un chico de 15 años fue apresado el mediodía de ayer por agentes de la comisaría 18ª en el marco de un operativo montado para dar con quien había llamado a una mujer a la que le dijo que tenía cautiva a su nieta y que si quería que la libere debía pagarle mil pesos.
La historia comenzó con un arrebato cometido por un adolescente en inmediaciones de bulevar Oroño y 3 de Febrero del cual fue víctima Noelia D., una estudiante universitaria de 21 años.
Tras ello, el ladrón echó mano a la agenda del teléfono robado y empezó a llamar a la abuela de la chica, María R., de 71 años, a quien le dijo que tenía cautiva a la joven y que si quería verla de nuevo tenía que llevarle mil pesos hasta la esquina de Pueyrredón y Gálvez, donde debía depositarlo en una bolsa y detrás de un auto estacionado.
La denuncia. Sin asustarse, la mujer primero denunció el hecho ante la policía y después fue a la Facultad de Ciencias Económicas, donde comprobó que su nieta estaba muy bien y asistiendo a clase.
Desde la seccional 18ª, en tanto, se montó un operativo de "entrega controlada de dinero".
Así, la mujer fue acompañada por la policía hasta la mencionada esquina donde dejó la plata marcada detrás de unos autos estacionados, tal cual le pidió el maleante. Tras ello se acercó el menor y detrás de él aparecieron los policías que lo arrestaron.
En tanto, la presunta joven secuestrada contó a los pesquisas que antes de ingresar a la facultad había sido víctima de un arrebato en el cual le robaron el celular desde el cual llamaron a su abuela y por el que quedó detenido el menor en cuestión, al que se identificó como Pablo Ezequiel F., de 15 años.