Miércoles 01 de Julio de 2015
Un taller mecánico de chapa y pintura de la zona oeste fue asaltado por dos delincuentes que se llevaron algo de dinero en efectivo, herramientas por un valor de 40 mil pesos y el auto del dueño del local, un Volkswagen Gol modelo 2010. El hecho ocurrió el lunes al mediodía y al cierre de esta edición no había noticias de los hampones ni del vehículo sustraído.
Desde hace 15 años Luis tiene un taller dedicado a la restauración de chapa y pintura en Montevideo al 4600. Para el chapista la situación vivida el lunes no fue nueva ya que, según contó a La Capital, en ese local le robaron cinco veces durante el primer año que estuvo allí.
Según relató la víctima, los ladrones que lo asaltaron al mediodía de lunes hicieron una mínima inteligencia antes de perpetrar el golpe. Uno de ellos entró con un bidón para solicitar agua para un auto que, según le dijo a Luis, se le había quedado varado a una cuadra del lugar.
El taller es un galpón de unos 35 metros de largo y cinco de ancho con un portón de acceso. Al final del local hay un espacio que Luis llama "la cámara", de seis metros por seis, donde el chapista acomoda los autos en los que trabaja durante el día, en tanto otros vehículos que le traen quedan en la entrada del taller.
Mala espina. El chapista contó que estaba terminando un trabajo y acomodando autos cuando se vio invadido por dos personas. "Eran cerca de las 13.30 cuando entraron dos tipos. Unos veinte minutos antes uno de los que después me robaron vino al taller a buscar agua para ponerle a un auto. Me sorprendió que no llenara el bidón, puso un poco de agua y se fue. Como me dio mala espina empecé a acomodar los autos para cerrar", relató.
Pero los delincuentes no le dieron tiempo a protegerse. Los hombres llegaron aparentemente a pie, o al menos el chapista no escuchó ruidos a motor antes de que ingresaran.
"Cuando estaba entrando los autos dejé una chata y mi auto en la puerta. Entonces entraron con mucho cuidado. Eran dos y no me di cuenta, parecían gatos por la forma de caminar, ni un ruido hicieron. Y hasta que no me hablaron y me dijeron que era un asalto yo estaba como si nada. Tendrían entre 18 y 20 años, uno portaba una pistola calibre 9 milímetros y el otro un revólver 32 largo. Me apuntaron y me llevaron hasta el galponcito del fondo", contó sin muchas ganas.
Los ladrones se desplazaron por el lugar como si lo conocieran. "Me preguntaban era dónde estaba la plata, pero en los talleres casi nunca hay dinero. Los 1.400 pesos que tenía era por que tenía que ir a comprar unos repuestos y materiales", aseguró el trabajador.
Tranquilos. Los ladrones pasearon a Luis por el taller buscando dinero, pero una vez que se aseguraron de que el hombre no les mentía decidieron atarlo de pies y manos y emprenderla contra las herramientas que usa en su trabajo diario de chapista.
Los ladrones se movieron con tranquilidad, aunque estuvieron no más de 20 minutos. "Se llevaron herramientas: tres amoladoras, tres compresores y otras cosas. En total, cuando las tenga que reponer, voy a tener que gastar unos 40 mil pesos", dijo Luis.
Los hampones juntaron un volumen importante de herramientas, tanto que no podían llevarlas caminando sin levantar sospechas ni hacer un gran esfuerzo. Por eso decidieron llevarse el Volkswagen Gol del chapista. "El auto que me robaron está asegurado, pero las herramientas no", se lamentó Luis.
Los delincuentes huyeron y dejaron maniatado al chapista, a quien le costó mucho liberarse. "Me tuve que arrastrar y pedí auxilio, hasta que llegó el hijo del mecánico que trabaja en el taller", dijo Luis para agregar, indignado: "Lo peor es que esas mismas herramientas las compran otros chapistas. Los ladrones les pueden sacar cinco o diez mil pesos. Me da bronca por que yo nunca compré nada robado y sé que hay gente que lo hace".