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Roban a una jueza de Casilda frente a un semáforo de Pellegrini y Ovidio Lagos

Tras lograr su cometido, el delincuente se subió a la moto de baja cilindrada que lo esperaba con un cómplice al mando y escaparon por el parque Independencia.

Sábado 16 de Febrero de 2013

"Tengo que dar gracias a Dios de que estoy viva". Con esa frase la jueza de Menores de Casilda, Cristina Pecoraro, sintetizó la traumática experiencia que le toco vivir alrededor de las 15 de ayer cuando regresaba a su domicilio de Rosario y al detener su auto en el semáforo de avenida Pellegrini y Ovidio Lagos fue víctima de un violento robo.

La magistrada fue sorprendida por un hombre que se bajó de una moto y rompió de un piedrazo la ventanilla del lado del acompañante. Entonces forcejeó con ella para sustraerle un bolso en el que tenía dinero y documentación personal además de la copia de una denuncia del intendente casildense Juan Carlos Bacalini.

Tras lograr su cometido, el delincuente se subió a la moto de baja cilindrada que lo esperaba con un cómplice al mando y escaparon por el parque Independencia.

"Intenté resistir, pero cuando vi al sujeto que ya tenía medio cuerpo dentro del auto y con una piedra en la mano pensé que iba a golpearme la cara y aflojé en el forcejeo. Entonces tiró y escapó con el bolso en busca de su compañero para darse a la fuga mientras yo intentaba salir marcha atrás", relató Pecoraro sin ocultar su estado de shock.

La jueza se mostró muy molesta por lo sucedido y sostuvo que "nadie está exento de la inseguridad, pero lo más terrible es tener que soportar la violencia en carne propia, como en este caso que milagrosamente no terminó de la peor manera".

Para la magistrada, "en situaciones extremas se termina priorizando el valor vida sobre lo material". Y comentó que lo primero que hizo tras el robo fue estacionar el auto para comunicarse con su esposo y avisar al 911. "Fue un momento duro y no llamé a mi hija para no asustarla", recordó.

La jueza admitió que le robaron "una suma importante de dinero que era del sueldo de enero", aunque prefirió no revelar el monto. También dijo que además de documentación personal le sustrajeron un par de anteojos y otros elementos que llevaba en su bolso. E insistió en que "lo importante es que no me pasó nada grave".

Si bien Pecoraro lamentó el robo y reconoció el "incordio" que significa tener que tramitar la renovación de la documentación perdida volvió a agradecer por su vida mientras su voz revelaba los efectos de un golpe difícil de digerir. Finalmente se solidarizó "con las víctimas de hechos de robos" y al ser consultada sobre qué medidas consideraría apropiadas para bajar los índices delictivos dijo que "en este momento no estoy en condiciones de hacer reflexiones sobre el tema".

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