Miércoles 08 de Abril de 2009
El abogado Adolfo Ferreiro interrumpió la comunicación que mantenía y dejó descolgado el teléfono cuando dos muchachos lo encañonaron en su estudio jurídico del microcentro rosarino. Lo que no advirtieron los maleantes es que quien estaba del otro lado de la línea escuchó las intimidaciones que le hacían al profesional y se contactó con la policía. Un rato después, los ladrones fueron atrapados cuando emprendían el escape con los 2.600 pesos y los 830 dólares que le habían robado al abogado.
Por el alquiler. Ferreiro tiene su estudio jurídico en el sexto piso del edificio de Sarmiento 854, arriba de la galería Libertad. Allí también funciona una inmobiliaria de su propiedad. Cerca de las 16.30 de ayer, dos hombres tocaron el portero eléctrico en la oficina 4. "Señor, venimos a pagar un alquiler", dijo a modo de excusa uno de los falsos clientes.
El abogado les franqueó el paso mientras hablaba por teléfono, pero enseguida los clientes decidieron terminar con la farsa y exhibieron un revólver mientras a los gritos anunciaban sus intenciones. Entonces, Ferreiro dejó de hablar con su interlocutor y apoyó el tubo del teléfono sobre el escritorio.
Eso permitió que el interlocutor de Ferreiro se enterara de todo lo que estaba ocurriendo. "Al parecer, el hombre escuchó a los ladrones cuando le dijeron (al abogado) que iban a asaltarlo y llamó a la policía", comentó una fuente policial.
Los asaltantes, ajenos a ello, continuaron con la tarea delictiva mientras el
abogado estaba inmóvil, sin ofrecer resistencia. Sin embargo, los malhechores tuvieron un gesto
cruento: le asestaron algunos puñetes para doblegarlo y le ataron las manos con precintos
plásticos.
Después recorrieron la oficina en búsqueda de elementos de valor hasta
que encontraron dinero en efectivo: 2.600 pesos y 830 dólares con los que se marcharon.
Las caídas. Los dos malhechores corrieron por la escalera del edificio y ganaron la calle.
Entonces, uno de los ladrones se sorprendió cuando se topó con un agente de la Brigada Motorizada
en la puerta de la galería Libertad. A Juan Carlos Colobato, de 25 años, lo atraparon con el dinero
sustraído. Mientras que su cómplice, Francisco Rafael Romero, de 23 años, fue detenido por dos
efectivos de la Patrulla Urbana en el cruce de Rioja y Mitre. En su poder tenía el revólver calibre
38 largo con el que amenazaron a Ferreiro.
El portavoz consultado señaló que los hombres detenidos tienen
prontuario abierto por robos y hurtos. A su vez, Colobato, dijo la fuente policial, el año pasado
dejó la cárcel de Piñero con el beneficio de salidas transitorias y no había regresado.