Lunes 31 de Agosto de 2009
Para los vecinos del 10º piso de un moderno edificio de Callao al 1000 la tarde de ayer fue una
de las peores de sus vidas. Y no fue por las altas temperaturas. Es que ambos coincidieron en
ausentarse del lugar durante algunas horas y por motivos diferentes. Ese tiempo fue el necesario
para que autores anónimos rompieran las puertas de ingreso a sus propiedades, revolvieran todos los
rincones en busca de elementos de valor y huyeran llevándose dinero y otros objetos. La denunica
fue radicada anoche en la seccional 6ª de policía y los pesquisas tenían pocas pistas sobre los
autores del doble atraco.
Nacho, uno de los dos vecinos asaltados, contó ayer a este diario que él
salió a las 13.30 del departamento del 10º piso de Callao al 1000, donde vive solo. En la torre hay
dos viviendas por piso y su vecino, que también vive solo en el otro semipiso, tampoco estaba. Lo
cierto es que al volver, poco antes de las 19.30, ambos se encontraron con la mala nueva.
“La puerta del frente del edificio no estaba ni rota ni
violentada, pero cuando bajé del ascensor ví que las de los dos departamentos habían sido
reventadas a patadas”, contó Nacho mientras esperaba para radicar la denuncia en la comisaría
de calle San Luis al 3200.
Dado vuelta. El muchacho no tenía muy claro anoche qué le habían robado ya
que no hizo tiempo de revisar cada rincón de su departamento para comprobarlo. “Por ahora
sólo sé que me llevaron una notebook y unos 300 pesos en efectivo que tenía guardados, pero cuando
esté más tranquilo y revise todo por ahí me doy cuenta de que falta algo más”, reconoció en
diálogo con este diario.
Lo que sí, Nacho dijo que el departamento quedó totalmente “dado
vuelta” porque los ladrones no dejaron espacio sin revisar e incluso se comieron unos
chocolates que había en la cocina. En cuanto a lo robado a su vecino, el muchacho no había podido
hablar en particular con él para precisarlo, aunque aventuró que “le llevaron algo de
plata”.
Acerca de los autores del doble atraco, los investigadores sospechan que
ingresaron al edficio con una copia de la llave o que algún vecino desprevenido los dejó entrar ya
que la puerta del frente estaba intacta. Además, dijeron, nadie escucho ruidos raros.