Roban $ 20 mil al dueño de un súper en Zavalla
Domingo Perruggini. estaba cerrando su supermercado de la localidad de Zavalla el domingo a la noche cuando un desconocido golpeó la puerta del negocio. Tal vez con cierta ingenuidad, el comerciante le franqueó el paso al recién llegado. No tardaría en comprobar que había sido una decisión equivocada.

Miércoles 21 de Abril de 2010

Domingo Perruggini. estaba cerrando su supermercado de la localidad de Zavalla el domingo a la noche cuando un desconocido golpeó la puerta del negocio. Tal vez con cierta ingenuidad, el comerciante le franqueó el paso al recién llegado. No tardaría en comprobar que había sido una decisión equivocada. Detrás del muchacho que acababa de llegar aparecieron otros dos hombres armados y lo inmovilizaron. Con la situación controlada los intrusos recogieron el efectivo que había en la caja registradora, aunque no se conformaron con el dinero que habían obtenido. Por eso fueron hasta la casa de Perruggini. contigua al súper, y engrosaron el botín. En total los malhechores se esfumaron con 20 mil pesos y algunas alhajas.

Una fuente policial contó que el atraco ocurrió en un autoservicio de Güemes 3271, en Zavalla, una localidad situada a 22 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Rosario. A las 21.30 del lunes ya no quedaban clientes en el local y Perruggini., de 77 años, decidió cerrar la puerta de su comercio. En ese momento, alguien golpeó la puerta y tal vez el comerciante presumió que el recién llegado era un cliente rezagado. Apenas abrió la abertura se topó con un muchacho de unos 30 años. Enseguida el sujeto exhibió un revólver. "Esto es un asalto", exclamó el ladrón. Detrás del malhechor entraron en escena otros dos socios.

Insatisfechos. Entonces, los asaltantes obligaron al comerciante a introducirse en el local y caminaron en dirección de la caja registradora. Una vez allí, recogieron el efectivo de la recaudación del día, pero al parecer los ladrones contaban con un dato preciso. El comerciante guardaba más dinero en su casa lindante con el local, un chalé con un jardín delantero.

Entonces Perruggini. y sus captores llegaron a la vivienda a través de una puerta trasera que conecta a la casa con el comercio. Mientras esto ocurría, la esposa del comerciante, una mujer de 62 años, estaba en la vivienda ajena a lo que estaba ocurriendo.

Sin problemas. Una vez adentro, los intrusos no tuvieron obstáculos para continuar con la tarea delictiva. Uno de los asaltantes exhibió un revólver mientras uno de sus cómplices encañonaba al comerciante. En contados minutos, los asaltantes maniataron los pies del hombre y la mujer y después se dedicaron a buscar el efectivo.

En rigor, no les llevó mucho tiempo encontrarlo. Al parecer, Perruggini les indicó dónde estaba: una pequeña caja de plástico. Entonces, sólo tuvieron que abrirla para apoderarse de la recaudación de los últimos días. En total, los malhechores escaparon con 20 mil pesos. También se llevaron objetos de plata, anillos y cadenas.