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Roban $ 10 mil de un local de la zona oeste tras maniatar a sus dueños

Un hombre y su nieto sufrieron culatazos del trío de delincuentes que los atacó el mediodía del lunes. Tres mujeres de la familia fueron maniatadas.

Miércoles 01 de Abril de 2015

Los dueños de un local de venta de electrodomésticos de la zona oeste sufrieron un violento robo el mediodía del lunes cuando tres sujetos armados redujeron a la mayoría de los integrantes de una familia y luego de revolver la casa que ocupan dos ancianos de 77 y 79 años en la planta alta del comercio, les robaron algunas alhajas y 10 mil pesos en efectivo.

En Provincias Unidas al 1700 existe desde hace 45 años un tradicional comercio de venta de electrodomésticos. El negocio ocupa la planta baja y arriba viven Raúl, de 77 años, su esposa Francisca, de 79, y una hermana de la mujer. Ellos fueron los fundadores de la empresa familiar en la que hoy también trabajan la hija y los nietos del matrimonio.

A las 12.45 del lunes entraron al lugar tres hombres a cara descubierta, aunque uno llevaba una gorrita deportiva. Se hicieron pasar por clientes y les preguntaron a Ezequiel, de 23 años, y a su hermana Jessica, de 26, por su madre Diana, que habitualmente atiende la casa de electrodomésticos. El ardid usado fue un presupuesto que la semana anterior Diana le había entregado al ladrón pensando que era un potencial cliente.

Una vez que se aseguraron de que estaban sólo los jóvenes, los ladrones exhibieron armas y maniataron a las víctimas. Después se dirigieron hacia la planta alta, lugar en el que estaban Raúl y Francisca. A todos los golpearon, les gritaron y les pidieron plata de manera violenta. Ezequiel y Raúl se llevaron la peor parte, un culatazo en la cabeza cada uno.

Mientras se desarrollaba el atraco, Diana regresó al negocio tras realizar algunos trámites y entonces uno de los ladrones obligó a Jessica a que le abriera la puerta del local a su madre. "Mi hija me miró con pánico, pero como mis padres son grandes pensé que había pasado algo con ellos", dijo Diana a LaCapital. "No parecían drogados ni nada. A mi padre lo empujaron y le gritaban, fue un momento horrible", acotó la mujer.

Los tres ladrones tomaron nota de una cámara de vigilancia que se encuentra en el negocio, pero se aseguraron de que no los grabara. "Subían y bajaban permanentemente entre el local y la casa. Revolvían muebles y la mercadería y yo les dije que plata no había, que todo estaba en mercadería. Se movieron con mucha soltura" sostuvo Diana.

A Jessica y Ezequiel los dejaron atados en el garaje de la casa mientras que a Diana la sentaron en una silla detrás del mostrador de atención al público. En tanto, a los ancianos les seguían martillando los oídos a preguntas. "Estuvieron entre las 12.45 y las 13.45, no se llevaron mercadería, sólo querían plata y cerca de las 14 decidieron irse conel dinero. Ni una planchita para el pelo llevaron".

Diana recordó que el 27 de diciembre pasado tres hombres con similares características también robaron en el negocio. "En esa oportunidad se llevaron mucha mercadería y por cómo se movían y el conocimiento que tenían de la casa y del comercio me parece que son los mismos. El barrio está imposible y la zona oeste peor. Si ir más lejos, el mismo lunes hubo otro robo a tres cuadras de acá", denunció la mujer muy conmocionada.

Bajo amenaza se llevó la recaudación de una librería

A las 15.30 del lunes un joven entró a una librería de Arijón al 1700 y por medio del truco de tocarse la cintura como para mostrar un arma que en realidad nunca exhibió, se llevó unos 500 pesos de la recaudación.

El negocio está allí desde hace unos 15 años y lo atiende habitualmente Silvana R. Pero el lunes estaba atendiendo Carla, la empleada. El ladrón abordó a la chica y luego de aconsejarle que no gritarale exigió la entrega del dinero de la caja.

La entrada de clientes al negocio es constante, y cuando a Carla le estaban robando, apareció por el lugar una pareja con un bebé. El ladrón le dijo a los recién llegados que se fueran y que no llamaran a la policía. Silvana, dueña del local, expresó ayer a este diario: “Me han robado varias veces y ésta es una más. El muchacho se fue caminando como vino y se llevó la plata. Ahora habrá que ver si la cámara de vigilancia que está en la puerta registró todo como para identificarlo”.

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