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River venció a Tigre en Victoria con las virtudes y defectos de siempre

Si River se caracteriza por su vocación ofensiva, también por los desaciertos defensivos, casi una copia del equipo que regresó a Primera. Esas virtudes y defectos mostró en el importante triunfo sobre Tigre por 3 a 2 en Victoria que lo dejó como uno de los escoltas del torneo.

Lunes 20 de Agosto de 2012

Si River se caracteriza por su vocación ofensiva, también por los desaciertos defensivos, casi una copia del equipo que regresó a Primera. Esas virtudes y defectos mostró en el importante triunfo sobre Tigre por 3 a 2 en Victoria que lo dejó como uno de los escoltas del torneo.

El gol tempranero de Daniel Villalva, a los 10', no fue producto de la superioridad de River sino más bien, del juego abierto que propusieron ambos desde el inicio. Pudo haber sido de Tigre, con un remate de Agustín Torassa y otro de Pérez García. Pudo haber sido antes del millonario, con un tiro del propio Keko Villalva.

La vocación ofensiva expuesta por ambos en ese comienzo le dio dinamismo al partido, pero evidenció a la vez los problemas defensivos. Como sucedió cuando Leo Ponzio corrió 20 metros sin marca para habilitar a Villalva, en lo que terminó siendo el primer gol, con la contribución de una floja reacción del arquero Javier García.

Y con esa comodidad se movió Rogelio Funes Mori en el área de Tigre, 5' más tarde, antes de mandar un centro preciso para que Carlos Sánchez, de cabeza, elevara la cuenta.

El guión de River, aún con la ventaja, conservó los errores originales. Y Tigre descontó. El autor del gol fue Lucas Orban (un cabezazo a la carrera tras un centro de Pérez García), a quien Matías Almeyda recomendó otro destino antes del inicio del torneo cuando había vuelto del club de Victoria.

La sucesión de emociones en los arcos declinó luego de esos 20' iniciales, pero la posibilidad de nuevos goles se mantuvo abierta por los errores en la salida de Tigre y por los incorregibles inconvenientes en el juego aéreo defensivo de River, sobre todo en la pelota detenida.

Una excelente jugada de Gabriel Funes Mori le permitió a River estirar la diferencia a los 22 segundos del complemento. El Mellizo desbordó por derecha, envió el centro, recuperó el rebote y habilitó a Lanzini, quien marcó el 3 a 1.

Tigre pareció sentir el golpe. Pero River lo revivió. Barovero, el arquero contratado para solucionar una parte de los inconvenientes defensivos, salió a cortar muy lejos un centro, perdió la pelota en la caída y se la dejó servida para la definición a Diego Ftacla.

Pero, lo dicho, Tigre no tenía otra herramienta que los defectos del rival. River se ordenó, fue más prolijo en el armado de sus líneas y ya no pasó sobresaltos. Por eso se quedó con el triunfo.

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